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Cierre de bases Antárticas
Ante la iniciativa de propiciar el cierre de las Bases Orcadas, San Martín
y Esperanza por parte del administrador del Programa Antártico Argentino,
la Cancillería toma distancia y sólo deja sin justificación para su
continuidad al principal asentamiento humano en el continente blanco, la
base Esperanza, y a Marambio, única Base Aérea Nacional. Advierte sobre la
inconveniencia de cerrar las bases Jubany; Orcadas; San Martín y Belgrano.
La cancillería argentina mediante nota 269/01, respondió al requerimiento
del Director Nacional del Antártico sobre la potencial decisión de proceder
al cierre de algunas de las bases antárticas argentinas. En dicha nota de
carácter confidencial, que sin embargo ha tomado estado público, el
Director de Antártida de la Cancillería, Rubén Patto, responde a su par
Ernesto Molinari que para la adopción de dicha determinación debería
privilegiarse la condición de "histórica" de la Base Orcadas ya que fue
fundada en 1904, como así también remarca el mantenimiento permanente de
los puntos extremos que generan mayor amplitud geográfica posible al
Programa Antártico Argentino; esto es la conveniencia de mantener las Bases
San Martín y Belgrano.
Asimismo se recomienda mantener las actividades de la Base Jubany por su
importancia científica y participación en convenios internacionales.
No obstante, y lo negativo de esto para los intereses de la Argentina en la
Antártida (si los hay), deja a su criterio la posibilidad del cierre de
estos asentamientos, que según la DNA obedecerían a razones estrictamente
presupuestarias. De todas maneras la cancillería requiere que se le informe
sobre cualquier gestión en ese sentido ya que pretende analizar los
criterios o pautas que resulten más adecuados para proteger los legítimos
derechos e intereses argentinos en la región.
Lo llamativo de la posición de la cancillería es su señalamiento acerca de
las causas que deben esgrimirse ante la decisión de la definitiva
desactivación de algunos asentamientos antárticos ya que manifiesta como
"inconveniente" el hecho de que se explique internacionalmente que se toma
tal decisión por problemas presupuestarios, aconsejando que se sustente tan
trascendente determinación en "razones de reorganización de las actividades
antárticas nacionales", es decir que deberíamos mentir.
En el anteúltimo párrafo de la nota firmada por el Director General de
Antártida de la Cancillería, este señala con relación a la decisión de
cierre de bases que "...no resultaría conveniente hacer conocer a la
comunidad internacional que dicha decisión se funda en restricciones
presupuestarias, pudiendo indicarse que la misma obedece a razones de
reorganización..." observación coincidente con la denuncia efectuada por
Legislador Horacio Miranda, quién hizo público que la decisión argentina de
clausurar estaciones antárticas no obedecería a las razones esgrimidas de
índole presupuestaria, sino a imposiciones británicas de que nuestro país
disminuya su actividad antártica haciendo especial hincapié en la reducción
de sus bases permanentes.
Lo más lamentable es que el Gobierno de la Provincia sigue sin expresar su
opinión ya que no se conoce, hasta el momento, cuál es la participación del
mismo en los grupos de trabajo que analizan tan importante cuestión, ni la
posición que adoptará ante tal situación habida cuenta de que la reducción
de bases en el Continente Blanco conllevaría una elemental reducción de la
actividad antártica provincial y el cierre de la Escuela Provincial N°38
"Presidente Julio Argentino Roca" y del Jardín de Infantes "Santa Micaela"
asentados en la Base Esperanza, cuestión esta que afecta directamente a los
intereses nacionales y fueguinos en la región.
El cierre de Esperanza privaría a la provincia de concretar la utilización
de la misma con fines de turismo y protección ambiental, idea instalada por
la Dirección Nacional del Antártico en los años 90. A esta idea básica se
le sumaría una mayor participación fueguinas en sus dotaciones, la
construcción de un muelle turístico provincial y las prestaciones de
servicios de transporte, abastecimiento y mantenimiento por parte de
prestadores privados con asiento en nuestra ciudad capital. Este hecho
permitiría a la Tierra del Fuego dejar su posición pasiva en el sistema,
para consolidar el concepto de Ushuaia, Puerta de Entrada a la Antártida.
Fuente: El diario del Fin del Mundo, 10 de agosto de 2001.
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