El "Polarstern" (estrella polar) es una de las
maravillas tecnológicas y es considerado el más avanzado
buque polar que existe en la
actualidad.
El Dr.
Gustavo A. Lovrich, científico investigador del Centro Austral de
Investigaciones Científicas (CADIC), informó que después de 15 años
el buque polar alemán “Polarstern”, incluía en su derrota el puerto
de Ushuaia para finalizar el próximo mes de mayo, la campaña
antártica germana de este año. Sin embargo por una decisión forzada
por la tan famosa “viveza criolla”, el buque volverá a amarrar en el
puerto de Punta Arenas, en Chile.
Tanto hemos escuchado en
boca de nuestros dirigentes políticos y empresarios relacionados con
la actividad turística y marítima comercial, hablar del concepto de
“Ushuaia Puerta de Entrada a la Antártida” que nosotros, los
ciudadanos comunes de la Tierra del fuego, dábamos por hecho que los
particulares, de la mano del estado nacional y provincial, han ido
tejiendo en la última década un sistema eficiente y moderno capaz de
satisfacer los requerimientos y necesidades que tan específica
actividad exige.
Sin embargo, la denuncia realizada por el Dr.
Lovrich, prestigioso investigador argentino (que publicamos aparte),
nos obliga a replantearnos si realmente están dadas las condiciones
para que unos y otros aseguren con tanta firmeza esa capacidad
estratégica que se le asigna a la capital de la provincia.
Lo
cierto es que somos testigos del importante avance provincial en el
tema antártico a partir de la creación de la Oficina Antártica del
INFUETUR en el año 1992 y la posterior creación como órgano de
planificación, gestión y coordinación en el tema, de la Dirección de
Antártida de la Provincia, herramienta que ha sido fundamental para
establecer las pautas básicas del accionar antártico provincial (Ley
307 de Política Antártica Provincial); la participación de la Tierra
del Fuego en las campañas nacionales (escuela provincial Nº 38, Pte.
Julio A. ROCA, de Base Esperanza -refugio ONAS, de Base San Martín-
Campaña Odontológica Antártica, en las Bases Marambio, Esperanza y
Jubany); la incursión provincial en el concierto antártico
internacional (RAPAL VI de Ushuaia, presencia en las RAPAL VII,
VIII, IX, X y en reuniones SCAR, además de seminarios y congresos
internacionales realizados en la provincia) y lo que a todas luces
es el proyecto antártico mas ambicioso de los Fueguinos, la creación
de un Sistema Provincial de Logística Antártica. Sistema este
previsto justamente para favorecer la participación logística de la
provincia, no sólo de nivel nacional sino que fundamentalmente en la
búsqueda del mercado antártico internacional.
En el año 1998,
después de casi dos año de análisis por parte de especialistas en el
tema, la Secretaría de Planeamiento del gobierno fueguino obtuvo el
informe final del proyecto que permitiría a la Tierra del Fuego y a
la República Argentina disponer de una herramienta concreta que
logre generar no sólo un Polo de Desarrollo Económico Genuino, sino
que también a través de la prestación de servicios específicamente
antárticos convertirse en protagonista distinguido de la comunidad
Antártica.
Con la asunción de las nuevas autoridades, se
presenta en la Legislatura el asunto Nº15/00, proyecto de ley de
creación del Sistema Logístico Antártico, herramienta legal
imprescindible para dar inicio a tan ambicioso plan estratégico
provincial.
Increíblemente, después de dos años, el proyecto a pesar
de tener dictamen de comisión no ha sido promulgado vedándonos a los
fueguinos de tener una solución logística para toda la comunidad
antártica, comunidad esta que gasta anualmente una suma superior a
los 100 millones de dólares en el área de influencia del puerto de
Ushuaia en la Antártida, sin ingresar en estos días ni la mas mínima
parte de esa cifra en nuestro sistema comercial, simplemente por no
tener organizado y funcionando el sistema que impediría
inconvenientes y avivadas criollas como las que hoy afectan a la
operación del buque polar mas famoso del mundo en nuestro
puerto.
Lo cierto es que pareciera ser que algo importante ha
cambiado en la gestión antártica del nuevo gobierno de la Provincia,
algo que nos ha hecho retroceder 10 años, es decir a 0, en la
incidencia local en las decisiones nacionales, algo que quitó del
medio a un técnico que ha sabido demostrar que con escaso apoyo
político pudo lograr para Tierra del Fuego muchos avances en la
materia y un proyecto real, viable, genuino, que los habitantes de
esta tierra y los miembros de la comunidad antártica esperan
ansiosamente.
Sin embargo lo que tenemos es exactamente lo
contrario, un slogan mal usado, las oportunidades desaprovechadas,
personas en cargos técnicos con sueldos políticos que demuestran en
cada acción lo poco que les interesa e futuro antártico de los
fueguinos.
Porque de algo podemos estar convencidos, la viveza
criolla no es nueva, problemas como el del Polarstern han existido
siempre en todos los proyectos que utilizan Ushuaia como su puerto
hogar, tal vez la diferencia pase porque antes, los proyectos se
concretaban, se cumplían, se desarrollaban y se generaban otros
nuevos aunque no existiera el Sistema Provincial de Logística
Antártica funcionando para evitar estas situaciones.
Pero, siempre
hay un pero, había a cargo de la temática antártica en la provincia,
gente comprometida, entusiasta, desinteresada y esforzada por
consolidar mundialmente el concepto de ”Ushuaia, Puerta de Entrada a
la Antártida”.
Sr.
Director,
En mayo
próximo, el buque polar alemán “Polarstern” iba a recalar en el
puerto de Ushuaia, luego de una campaña científica internacional en
aguas del Atlántico Sur. En esta campaña participaremos científicos
argentinos junto a alemanes, españoles, ingleses, chilenos y
peruanos. Esta recalada en Ushuaia hubiese sido el regreso del
“Polarstern” después de 15 años. Sin embargo por una decisión
forzada por la tan famosa “viveza criolla”, en mayo próximo el buque
volverá a Punta Arenas, en Chile.
Una de los motivos
para no recalar en Ushuaia es que Migraciones aparentemente cobraría
la módica suma de U$ 250 por integrante de la tripulación, para que
pueda desembarcar en Ushuaia, tomar su avión a Buenos Aires y de
allí a Alemania. Pero la razón de mayor peso para que el
“Polarstern” operara desde Punta Arenas durante todos los veranos de
los últimos 20 años ha sido que el costo del combustible es mucho
más conveniente en Chile. Este año y en virtud de la participación
argentina de la campaña, el Instituto “Alfred Wegener” para
Investigaciones Marinas y Polares de Alemania —institución madre del
buque— decidió recalar en Ushuaia al finalizar la campaña, como un
gesto de cooperación científica. Esta decisión había obviado algunas
limitaciones técnicas del puerto de Ushuaia, especialmente la
profundidad del muelle local.
Durante la semana pasada,
mis colegas alemanes me enviaron un mensaje electrónico donde se
consignaba que se cancelaba la vuelta a Ushuaia porque “los
argentinos nos quieren robar y quieren quedarse con todo”. Y aquí
viene la “avivada”.
Las dos compañías proveedoras en
Ushuaia me informaron que el pago de combustible se podía realizar a
30 días. Sin embargo, al armador (el dueño) del buque un
intermediario (o “trader”) le solicitaba el pago por adelantado.
Para el intermediario era un negocio redondo: pedía el pago de unos
350.000 dólares por adelantado, le daba una “vuelta” en la
“bicicleta” financiera, le pagaba al proveedor de combustible a 30
días y se hacía una “diferencia” más que interesante. Finalmente,
estas condiciones no sólo eran inaceptables sino que también
aumentaban en unos 100.000 dólares el costo del combustible en
Ushuaia respecto de Punta Arenas. Esto fue justamente cuando a
valores dólar, el combustible valía la mitad de su valor en
diciembre de 2001.
Un barco del gobierno alemán —uno de los
mejores para la navegación antártica y para investigaciones
científicas— es referencia para muchos de los buques que navegan a
la Antártida. En los últimos años, cada verano hubo más de 200
entradas al puerto de Ushuaia de buques turísticos que van hacia la
Antártida. Esto le valió a la ciudad el mote de “puerta de entrada a
la Antártida” y fue explotado política, comercial y
turísticamente.
Aparentemente “algunos” compatriotas
nos hacen quedar mal al conjunto. Esos “algunos”, además, nos roban
lo único que nos va quedando, la honestidad y dignidad.
Dr. Gustavo A. Lovrich
Investigador del
CONICET