Articulos Politicos mas Recientes:
Firmar peticion para mejorar la calidad de atención Médica

15/02/2020 Solo Impunidad? (por Enrique G. Avogadro) :::

08/02/2020 Ay Axel (por Enrique G. Avogadro)

01/02/2020 Un Pais para el Asombro(por Enrique G. Avogadro) :::

25/01/2020 Catilina fue un poroto (por Enrique G. Avogadro) :::

18/01/2020 Por rrobar hasta la Etica y la palabra (por Enrique G. Avogadro) :::

.. ..
Entrá al fascinante mundo de los médicos, conoce como hacen tus controles de Salud
Clinica de Apnea y Ronquido
Columnistas Destacados

El dualismo del precio en Adam Smith

.

EL DUALISMO DEL PRECIO EN ADAM SMITH
Ensayo: Sobre economía clásica
Por: AUGUSTO VELÁSQUEZ FORERO [1]
Publicado en revista Utopia 15  
Web:http://www.unicauca.edu.co/~utopia 

RESUMEN
Estas cortas notas son un seguimiento y una reflexión sobre los planteamientos de Adam Smith acerca de la teoría de los precios, los cuales se encuentran consignados en su fenomenal obra la Riqueza de las Naciones. 

Atrevernos a incursionar en una obra tan trascendental del liberalismo económico y en el pensamiento de un autor como el que aquí se referencia, no es una tarea fácil pero tampoco desagradable, porque se puede comprender cómo desde el siglo XVIII la ciencia económica sigue siendo de alguna forma influenciada y dominada por los designios de un gran difunto. 

Aunque Smith es muy conocido en el ambiente académico de los economistas por ser un filósofo naturalista y moral, también se le identifica como uno de los economistas clásicos de mayor trascendencia; no tanto por su aporte de la mano invisible, sino por todo lo que enseña su obra. 

He aquí un intento de interpretación de su teoría de los precios cuya vigencia se percibe aún en los mercados nacionales e internacionales, e incluso con un poco de pasión y sofisma: si un clásico es un libro que todo el mundo cita pero nadie lee, la obra de Smith seguirá siendo un reto para el gran mundo académico moderno y en especial para los que se hacen llamar economistas.

EL DUALISMO DEL PRECIO EN ADAM SMITH

Como complemento al estudio de la teoría del valor-trabajo, Smith plantea dos clases de precios: uno natural o real y otro comercial o de mercado. La distinción entre comercial y natural es muy importante en su teoría para diferenciar el conjunto de aspectos que la constituyen. El precio natural o real está formado por las tasas corrientes de cada uno de los elementos que conforman la siguiente triada: salario, renta y beneficio.

 

El precio comercial de cada mercancía viene dado por la relación entre la oferta y la demanda para cada mercado en su momento determinado. Es preciso anotar que Smith se refiere a lo que él llama demanda efectiva, en contraposición con la demanda absoluta o potencial; ésta última vendría dada por las necesidades y el deseo de compra. La primera añade a esta preferencia los medios de compra, es decir el respaldo monetario del deseo.

 

El precio comercial puede coincidir con el precio natural, y puede también ser superior o inferior a este; todo depende de la oferta y la demanda que en un momento dado haya para una mercancía en el mercado. Cuando la cantidad de un bien o servicio es insuficiente para cubrir la demanda, el precio comercial será más alto que el natural y viceversa.

 

Al definir el precio natural, Smith incurre en un círculo vicioso porque determina el precio natural de las mercancías por el precio natural de los salarios, rentas y beneficios. 

Sin embargo, él mismo es conciente de que el precio natural de los salarios y la renta viene dado por el precio de subsistencia. Smith se coloca en una perspectiva dinámica y quiere demostrar, que en un sistema de perfecta libertad el precio comercial es el más bajo que se puede aceptar, lo que equivale a decir que en un sistema de libertad absoluta en el que cada cual trata de obtener el máximo beneficio, el precio de venta es el más ventajoso para el comprador y el que permite al empresario, al obrero y al terrateniente obtener retribuciones normales.

 

El mercado por medio de sus mecanismos es el que se encarga de orientar a los trabajadores y a los inversionistas de forma que el precio natural sea el precio central hacia al que gravitan continuamente los precios de todas las mercancías. 

Si el precio de mercado fuese sensiblemente más alto que el natural, el beneficio excepcional que se realiza en esa industria atraerá nuevos inversionistas y así al cabo de algún tiempo la producción se habrá ajustado a la demanda efectiva y el precio comercial coincidirá con el natural.

 

El proceso inverso se realizará, si por excesiva producción el precio comercial fuese inferior al natural, entonces habrá desviaciones en esta industria y por tanto el mecanismo del mercado realizará su respectivo ajuste. 

De este modo se logra que la oferta sea igual a la demanda y bajo las mismas circunstancias el precio de venta es igual al costo de producción, o lo que es lo mismo, el precio comercial es igual al precio natural: “ El precio real de cualquier cosa, lo que realmente cuesta al hombre que ha de adquirirla, es la fatiga y el trabajo de su adquisición. 

Lo que vale realmente para el que la tiene ya adquirida, y ha de disponer de ella o ha de cambiar por otra, es la fatiga y el trabajo de que a él le ahorra y cuesta a otro. “ [2] Smith en este pasaje identifica el precio natural o real con el trabajo que se incorpora en las mercancías antes de ser llevadas al mercado, reconociendo además que este precio se desenvuelve prácticamente en el proceso productivo, recalcando que “ el trabajo pues, fue el precio primitivo, la moneda original adquirente que se pagó en el mundo por todas las cosas permutables.” [3]

 

En ésta expresión de Smith existe una relación directa entre valor y precio, porque se asemeja a aquellos capítulos de su obra en donde define el valor en función del trabajo, llevándolo también al concepto de precio real. 

Él muy bien lo dice, que el precio primitivo es la expresión del valor del trabajo contenido en un castor o un gamo; es una simplificación para poder demostrar el precio en términos de el valor, propio de aquel estado simple de la sociedad con que da inicio a su obra[4] y transciende en la mayoría de ella. 

En este supuesto esmithiano el valor es idéntico al precio, con la diferencia que en el primero se manifiesta con una representación de la magnitud del trabajo, y en el segundo como una cuantía de productos o de dinero, después de la aparición de la moneda acuñada.

 

Nos dice Smith que el precio dado en trabajo siempre vendrá a ser uno mismo, sea cual fuere la cantidad de los bienes que reciba en recompensa y cambio. 

No obstante la definición que da al precio real, es relacionada directamente con los costos de producción; salario, renta y beneficio; pero su énfasis también recae en los efectos del trabajo: “ Este pues, como que nunca varía en su valor propio e intrínseco, es el único precio, último real y estable, por el cual deben estimarse los valores de las mercancías en todo tiempo y lugar. Este es un precio real, y el de la moneda precio nominal solamente. “[5]

 

Dadas las circunstancias en que opera el trabajo, Smith nos dice también que el trabajo tiene su precio real y su precio nominal; así el real se deduce de la cantidad de cosas útiles y necesarias que con él se pueden adquirir, y el nominal consiste en su representación en dinero, bajo el cual los trabajadores serán ricos o pobres, bien o mal remunerados. 

La relación entre estos dos precios es un punto de gran importancia para el posterior entendimiento de la transformación de valores a precios de producción y su gran debate. Un mismo precio real dice Smith, mantiene siempre su valor, pero un precio nominal no, debido a que este se presta a continuas variaciones; un ejemplo de este lo especifican las sucesivas fluctuaciones en el valor del oro y la plata como consecuencia del “descubrimiento” de América.

 

En cuanto a la actividad comercial Smith tiene en cuenta las diferentes oscilaciones de los precios en el lugar y el tiempo y encuentra que por aquella época los granos mantenían un precio bastante estable, en comparación con los metales que continuamente cambiaban de precio. 

Ve en el precio nominal la representación de la compra – venta, acción por la que se da un bien y se recibe por su cambio un monto en dinero que representa el valor de la misma: “ Como el precio nominal o pecuniario, de los bienes o cosas, es el que decide y determina por último lo prudente o imprudente de compras y ventas y por lo que se regulan casi todas las negociaciones de la vida común, cuando en ellas se versa precio, no es de maravillar que el nominal en todo sea más atendido que el real.”[6]

 

Smith procura demostrar explícitamente que en la mayor parte de las transacciones de la vida cotidiana, los hombres de negocios y en fin todo aquel que emprenda una actividad comercial, se encuentra dominado por el dinero, el cual entre otras cosas decide si dichas transacciones son dignas de realizarse. 

El monto que se recibe a cambio es lo que se llama el precio nominal de las mercancías, que comparado con su precio real no siempre tienden a ser idénticos. La atención en el precio nominal radica simplemente en la cuantificación de un volumen que sirva de mediador en el mercado o en la compra-venta de productos.

 

El hecho de que el mercado y la avaricia de los hombres en la mayoría de los casos se inclina sobre el precio natural, no implica esto que el precio real se descuide. 

Atendiendo a la consideración hecha por el propio Smith sobre el precio real y natural, en virtud del trabajo que contienen las mercancías, asimila este último como el precio de la misma. Es el salario entonces el precio real o natural del trabajo y su expresión en dinero el precio nominal.

 

Hasta entonces Smith ha estado ligado a su concepción del valor para trascender a la categoría precio y reconoce además que esta vinculación se aproxima a lo que él define como precio del trabajo, puesto que su intención se orienta posteriormente a reafirmar lo que es el precio natural o real y el de mercado dadas las condiciones de la competencia.[7] 

Aquí vuelvo a ubicarme sobre la definición smithina de precio natural, concebida como aquella en la cual intervienen el salario por una parte, la renta y las ganancias por la otra; describiendo como salario aquella parte correspondiente a la remuneración de los obreros o empleados, a la renta como la retribución que se obtiene por las propiedades del suelo o por su utilización, y a la ganancia como el excedente recibido de los productos en el mercado después de ser vendidos y bajo el cual se saldaron los costos de producción y demás intermediaciones requeridas para llevar dichos productos al consumidor final.

 

Cuando Smith asume el precio natural[8] de esta forma, vuelve a ocuparse del precio de producción, olvidando un poco aquel concepto de precio natural para una economía primitiva y por supuesto alejándose en cierto modo del valor como determinante en la construcción del precio. 

En aquel estado primitivo, el concepto de precio se ajusta bastante a la consideración smithiana de valor, pero cuando entra en la esfera de una economía de mercado y de libre concurrencia, aparece algo que en aquel estadio primitivo de la humanidad no tuvo tanta importancia: es este el precio comercial. 

Desde su aparición en el mercado ha estado junto con el precio natural, dependiendo de la libre movilidad entre la oferta y la demanda de bienes y servicios: “ El valor real de todas las distintas partes componentes del precio de las cosas viene, de esta suerte, a medirse por la cantidad de trabajo ajeno a que cada una de ellas puede adquirir, o para cuya adquisición hablita al dueño de la cosa. El trabajo no solo mide el valor de aquella parte de precio que se resuelve en él, sino de las que se resuelven en ganancias del fondo y renta de la tierra. En toda sociedad, pues, el precio de las cosas se resuelve por último análisis en una u otras de estas partes, o en las tres a un tiempo, y todas tres entran en la composición de aquel precio con más o menos ventajas, o con más o menos parte en él, según los progresos o adelantos de la sociedad.”[9]

 

Por tanto, ya no solo es del trabajo de donde se deduce el precio de las mercancías, sino que se adicionan los conceptos de renta de la tierra y la ganancia de los fondos. No quiere decir que con esto se descarte el trabajo, porque el precio se definirá en cualquiera de estas partes o en todas en su conjunto. 

No obstante, se enfatiza en mostrar cómo el trabajo entra a formar parte del precio en coordinación con la renta y la ganancia. En el caso de querer medir el precio únicamente a través del trabajo sería necesario que un determinado producto no tuviese renta ni ganancia, como en el ejemplo de Smith sobre los peces del mar; su precio solo estaría medido por el tiempo y fatiga requeridos para su consecución, ya que en el mar no se paga renta de la tierra y para que no surja ganancia alguna, aunque si la puede haber, se necesitaría que dicho pescador vendiera los peces por aquel precio representado en su trabajo y sus habilidades en este oficio; así se estaría vendiendo por su precio natural, sin la contribución de la renta de la tierra, aunque en los más de los casos el precio se desarrolla bajo estas tres categorías económicas (salario, renta y beneficio).

 

En la mayoría de las veces los empresarios buscan la obtención de algún tipo de beneficio, por tanto estos tres elementos constitutivos del precio siempre van a estar interrelacionados. En ocasiones fortuitas, hay personas que se encargan de laborar sobre un pedazo de tierra o labranza de su propiedad, en la que ejercen todas las funciones del proceso productivo; patrones, colonos y obreros. En este tipo de actividades tiende a confundirse la ganancia con la renta y el salario, ya que el labrador en esta modalidad incluye en sus ganancias lo concerniente a los montos de renta y salario que el mismo no se cobra, tal como si brotaran implícitamente del proceso productivo.

 

Tal como lo plantea Smith, en toda sociedad hay ciertos precios definidos para los productos que dependen de las condiciones necesarias para su fabricación, y estos precios suelen llamarse natural y de mercado: “Cuando el precio de una cosa no es ni más ni menos que lo suficiente para pagar la renta de la tierra, los salarios del trabajo y las ganancias del fondo empleado en crearla y ponerla en estado y lugar de venta según sus precios naturales o comunes, se dice que la cosa se vende por su precio natural.”[10]

 

Smith sustenta su precio real o natural, al considerar que éste debe suplir las obligaciones correspondientes al salario del trabajo, las ganancias del capital invertido en los bienes, y además, los honorarios correspondientes a la renta de la tierra.

 Cuando los productos llegan al mercado bajo tales condiciones y satisfacen la demanda efectiva, se considera que se han vendido por su precio natural. Al enfoque contrario se le denomina precio actual o de mercado; y de acuerdo al comportamiento de la política económica puede ser igual, superior o inferior al precio natural. 

Cuando la demanda de bienes es excesiva, algunas de las partes componentes de su valor se habrá de pagar a menor precio que su natural, y si por el contrario, la mercancía llevada al mercado fuese menor a la demanda efectiva, los componentes del precio comercial se establecerán por encima del precio natural: “ Cuando la cantidad conducida al mercado es bastante, y no más, para satisfacer la demanda efectiva o a lo menos cuando prudencialmente puede creerse que se aproxima a él. Toda la cantidad de género que se despacha a razón de este, y no podrá despacharse en más. La competencia obligará a aceptar este precio pero no otro menor.” [11]

 

El mercado es un gran dinamizador del comportamiento de los precios, por tanto si está cumpliendo con la demanda efectiva se dice que los productos están alcanzando un precio de equilibrio, y vender por debajo de éste indica incurrir en pérdidas económicas. 

Cuando el precio de mercado está por debajo del tope mínimo o punto de equilibrio determinado por el volumen de demanda efectiva, nos dice Smith que en primer caso los empresarios aceleran la actividad productiva para solventar esa demanda insatisfecha, hasta el nivel en cual los pecios tienden nuevamente a su punto normal. 

Lo mismo ocurre en la segunda posibilidad; ante un exceso de demanda los productores merman su capacidad productiva en vista del precio tan bajo, solventando así aquel exceso y retornando de esta manera al precio de equilibrio de mercado o natural.

 

Cuando Smith, se refiere a las gravitaciones accidentales de los precios, por un determinado tiempo, nos dice que tales efectos se propagan en especial sobre aquella parte del precio reducida a salarios y ganancia. 

La parte resuelta en la renta tiene muy poca influencia o quizás ninguna sobre las fluctuaciones accidentales de los precios; no obstante, hace parte de éstos al estar incluida en los tres aspectos esenciales que lo determinan:” Un tintorero que descubre un modo ventajoso de dar cierto color particular con materiales que cuestan la mitad de los que comúnmente usan otros para el mismo fin, puede con facilidad disfrutar de la ventaja de su descubrimiento mientras viva, y aún dejar el secreto legado a su posteridad.”[12]

 

En este sentido el mercado refleja ciertas ventajas comparativas entre productores, que los hace acreedores de una ganancia extraordinaria, como resultado de la sagacidad y destreza individual; pero tan pronto revela a la luz pública su secreto, se presentan oscilaciones en el precio de mercado hasta el punto de llegar a igualarse a su precio natural. 

Aunque se originen constantemente variaciones en los precios, el objeto de la economía según Smith, bajo el legado de la competencia, es la búsqueda por lo menos de este punto de equilibrio que se regula por la movilidad entre la oferta y la demanda.

 

Por su parte, el fin del empresario y capitalista es siempre lograr bajo su astucia este tope mínimo de precio al cual debe enfrentar el mercado, y por tanto sus beneficios dependerán de su capacidad de liderazgo en el mismo. 

Cuando Smith plantea la alternativa de incrementar los beneficios del empresario, considera que éstos pueden recurrir al aumento de la productividad mediante el montaje de nuevas plantas con el objeto de incrementar las unidades físicas por la vía de la oferta, las cuales le permitirán reducir los precios y colocar a este productor como líder temporal del mercado. 

De igual forma, se incrementarán los beneficios totales como consecuencia de unas mayores ventas. El beneficio unitario disminuirá a consecuencia de la baja en el precio, pero la ganancia extraordinaria se incrementa como resultado de un mayor volumen de unidades físicas del producto dispuestas a cubrir la demanda efectiva.

 

Cuando Smith enfatiza en el alza del precio de los productos en las circunstancias del mercado, los considera como provenientes de varios accidentes particulares, los cuales pueden perdurar por varios años consecutivos o ser perecederos en el corto plazo. 

Si se da lo primero, el autor en mención nos aclara, que es precisamente porque la demanda efectiva no logra ser satisfecha, lo cual impone de antemano aquellas virtudes de las mercancías y las pericias de los productores para continuar manejando los precios a niveles altos; si es lo segundo, se presenta un exceso de oferta que de inmediato conlleva a una restricción de la producción para alcanzar de nuevo el precio natural: “ Estos encarecimientos del precio son evidentemente efectos de unas causas naturales que pueden impedir que la efectiva demanda se vea jamás satisfecha abundantemente, y que puedan continuar obrando del mismo modo siempre.”[13]

 

Al elevarse los precios naturales, lo más probable es que la demanda efectiva no sea del todo satisfecha, y el precio de mercado siga siendo alto e incluso superior en toda instancia al natural. Sus remedios solo los puede dar la actividad humana en unión con la premisas del mercado, para regular y expandir el proceso productivo con miras a una posible tendencia hacia el precio natural. 

A parte de las condiciones propias de la naturaleza, el precio de mercado puede continuar siendo superior al natural, todo depende de las condiciones en que se maneje el mercado. Si por ejemplo alguien posee la cualidad de crear un monopolio en cierto producto, ya no será el mercado quien determinará el precio , sino por el contrario, es el mismo productor quien a su antojo controla la demanda efectiva, el precio natural y el precio de mercado.

 Bajo tales premisas, los consumidores son dominados por el productor y si desean adquirir aquel bien deben estar dispuestos a pagar el precio del oferente. “ Un monopolio o privilegio exclusivo, concedido a un individuo o a una compañía comerciante, produce el mismo efecto que un secreto hallado privadamente en un tráfico o una manufactura.”[14]

 

El fin de los monopolios es mantener escaso y mal surtido el mercado, así no se satisface completamente la demanda efectiva requerida por los consumidores, lo que da pie para continuar vendiendo a precios superiores al natural: “ El precio de monopolio es siempre el mayor y más alto a que puede ascender el valor de una cosa. 

El natural, por el contrario, como que es el precio del libre comercio o competencia libre, es el menor y más bajo a que puede cómodamente regularse, y el que tienen las mercancías, no en todas ocasiones, sino por espacio de períodos considerables. 

El primero es el mayor que puede exigirse de los compradores, o el más alto a que se supone que éstos pueden condescender; el segundo el más bajo a que pueden reducirse los vendedores para continuar su tráfico sin pérdidas.”[15] Smith considera al precio de monopolio como el precio al cual los mismos productores pueden vender sin incurrir en pérdidas.

 

Surge un interrogante ¿hasta qué punto una economía de libre concurrencia deja de serlo? La razón de existir libre movilidad de recursos, producción homogénea y un precio determinado por las fuerzas del mercado, no son argumentos muy válidos para desconocer líder en el mercado; ya Smith lo decía, la naturaleza tiene ventajas absolutas que proveen a sus propietarios de ciertos privilegios que inciden en el precio, y los productores aunque indistintamente participan en un mercado de competencia perfecta, sus intereses se extienden sobre la avaricia de la ganancia, esto les imprime un tinte individualista de querer ser el número uno en el mercado. 

De esta forma, la competencia perfecta parece no existir en la realidad, porque los productores aunque se cree que concurren en igualdad de condiciones, siempre están a la expectativa de lograr ventajas sobre sus adversarios.

Para Smith los privilegios exclusivos, los estatutos de aprendizaje y reglamentos que restringen las negociaciones, se convierten en una especie de monopolio, capaces de mantener durante siglos el precio común de mercado sobre el natural, cuyas consecuencias repercuten en alzas incluso de los salarios y en las ganancias del capital invertido: “ El precio mercantil de cierto género particular puede continuar mucho tiempo sobre su precio natural, pero el precio inferior a este nunca puede ser durable.”[16]

 

Según el propósito del empresario, el precio de mercado puede permanecer por encima del natural en un período de tiempo considerable, en el que sus resultados son obviamente los beneficios extraordinarios esperados. Siendo así, los ideales emprendidos por los capitalistas se tornan en realidad, y sus incentivos hacia una posible acumulación de capital están siendo cada vez más cercanos.

 

Sin embargo, cuando el precio real o natural tiende a ser inferior al estimado por la oferta y la demanda, los empresarios incurren en pérdidas que los obliga a retirarse del mercado, en espera de una mejor oportunidad. Un precio inferior al natural o real es muy poco lo que puede perdurar en el mercado, esta es la lógica funcional de las economías en donde impera la libertad de comercio: “ El precio natural mismo varía también con las fluctuaciones del peculiar que tiene cada una de sus partes componentes, salarios, renta y ganancia, variando este en toda sociedad según sus circunstancias, su riqueza o pobreza, y su estado progresivo, estacionario o decadente. “[17]

 Si los salarios, la renta y las ganancias del fondo se ven afectadas por algún motivo del propio proceso productivo, los precios tenderán a presentar fluctuaciones, recordando que la incidencia de la renta no es tan acentuada por presentarse casos en que no participa de lleno en la formación del precio como es el caso de los peces del mar mencionados por Smith en su riqueza de las naciones.

 

Smith en cierto momento compara el precio natural con el trabajo incorporado en las mercancías, pero luego se desprende de esta idea, considerando que no solo el trabajo forma parte del precio, sino que intervienen otras categorías como la renta y la ganancia del capital. En conclusión, Smith presenta la teoría de los precios como la suma o adición de tres categorías económicas: salario, renta y ganancia; no utilizando el valor-trabajo para construir la teoría del precio, dejando de lado, en consecuencia, el trabajo como única fuente explicativa de los precios.

Para Smith, actividades productivas distintas requieren diferentes proporciones entre capital fijo y circulante, por lo que la proporción de ganancias a salarios no puede ser la misma en las diversas ramas de la economía y por ende en las economías capitalistas los precios naturales de las mercancías no pueden ser proporcionales a las cantidades de trabajo gastadas en su producción, rompiéndose de esta forma la norma que regulaba el intercambio en el estado primitivo de la sociedad

(1) Profesor del Departamento de Economía. Universidad del Cauca.

[2] SMITH Adam. Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Ediciones ORBIS S.A, segunda edición, traducción al castellano Licenciado José Alfonso Ortiz, publicada en 1794 por la redacción de España Bancaria. Barcelona – España 1985, Capítulo V, Libro I, p. 75.


[3] Ibid., p. 75.


[4] La riqueza de las naciones.


[5] Ibid., p. 78.

[6] Ibid., p. 83.


[7] La competencia puede ser perfecta o imperfecta y la noción de precio cambia de significado.


[8] Cuando Smith define el precio natural como la sumatoria de los componentes salario, renta y beneficio.


[9] Ibid., p. 97.

[10] Ibid., Capítulo VIII, Libro I. p. 102.


[11] Ibid., p. 104.

[12] Ibid., p. 107.

[13] Ibid., p. 108.

[14] Ibid., p. 108.

[15] Ibid., p . 108 - 109.

[16] Ibid., p. 109.

[17] Ibid., p. 110.

BIBLIOGRAFÍA

CUEVAS, Homero. Valor y sistema de precios. Editorial Centro de Investigaciones Económicas, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá 1980.


DOBB, Maurice. Teoría del valor y la distribución desde Adam Smith. Editorial F.C.E, México 1973


DOSTALER, G. Valor y precio, historia de un debate. Editores Terranova 1980.


MEEK, R. Smith, Marx y después. Editorial siglo XXI, 1980.


NAPOLEÓN, C. Fisiocracia, Smith, Ricardo y Marx. Ediciones F.C.E, México 1978.


SMITH, Adam. Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Ediciones ORBIS S.A, segunda edición, traducción al castellano Licenciado José Alfonso Ortiz, publicada en 1794 por la redacción de España Bancaria. Barcelona – España 1985.


ZAMORA, Francisco. Tratado de teoría económica. Ediciones F.C.E, decimocuarta edición, México 1977.

 

 

COMENTAR ESTE ARTICULO
Su Nombre
Su email
Comentario
 
(El comentario será evaluado previo a ser publicado en la página con su nombre + email) Las respuestas, aparecerán en la página consultada
Enviar Mensajes Públicos Enviar Mensajes Públicos
Articulos más leidos
: : : TORAX OSEO
: : : ETMOIDES, ESFENOIDES, PARIETALES, OCCIPITAL
: : : Arteria Aorta y sus ramas
: : : Nutricion, Energia y Metabolismo
: : : ARTICULACIONES
: : : Arteria Aorta y sus ramas
: : : GENERALIDADES DE MUSCULOS. MUSCULOS DE LA CABEZA
: : : MIEMBRO SUPERIOR OSEO
: : : Trabajo Practico Nº2 d
: : : Aparato Digestivo II
: : : MUSCULOS DEL TÓRAX, LA PELVIS, MIEMBROS SUPERIOR E INFERIOR
: : : Trabajo Practico Nº2 d
: : : Sistema Nervioso
: : : HUESOS DEL CRANEO: Temporal
: : : La célula
: : : MUSCULOS DEL CUELLO
: : : Trabajo Practico Nº2 a
: : : Trabajo Practico Nº1
: : : COLUMNA VERTEBRAL
: : : CINTURAS PELVIANA Y ESCAPULAR
: : : MIEMBRO INFERIOR
: : : Aparato Digestivo
: : : Aparato Digestivo
: : : Huesos de la CARA
: : : Aparato digestivo
: : : La piel - Esqueleto Oseo, Cráneo: el Frontal
: : : Trabajo Practico Nº2 a
: : : Cuál es tu dosha ? (Ayurveda)
: : : Tabla de indice glicemico
: : : Consecuencias de la alimentación inadecuada
: : : Cirugia adenoidea (de las vegetaciones adenoides)
: : : Nervio olfatorio I primer par craneal
: : : Vértigo y enfermedad de meniere
: : : Cirugia de amigdalas
: : : Sindrome y Cefalea Tensional
: : : SERC betahistina
: : : Abceso o flemón periamigdalino
: : : Adenoidectomía en paciente con Hemopatía de VON WILLEBRAND
: : : Sindrome de Samter
: : : Hipoacusia Súbita
: : : Nervio optico, el segundo par craneal
: : : Sindrome de Beckwith Wiedemann
: : : Amigdalas (palatinas)
: : : Adenoides o crecimiento de tejido linfoideo detras de la nariz
: : : Argentina es el Tercer Mundo con gente bien vestida y rostro bonito
: : : Test de lesbianismo
: : : Principios básicos de electricidad
: : : La comunicación
: : :
Alfinal.com no se responsabiliza por el contenido de los artículos publicados.
Si el contenido de algun artículo ofende a terceros, comuniquelo a Alfinal.com
www.alfinal.com - Todos los derechos reservados 2012