Cancerígeno
en preservativos
La
mayoría de condones disponibles en el mercado alemán contiene
sustancias cancerígenas, según un estudio que la Oficina de
Investigación Química y Veterinaria de Stuttgart dio a conocer
hoy.
El
laboratorio hizo 32 pruebas de varios modelos de preservativos de las 18
marcas que se venden en el país.
El
resultado fue que sólo tres de los modelos estudiados están libres de
nitrosaminas, sustancias que pueden provocar cáncer, explicó el
director del laboratorio que elaboró el análisis, Werner Altkofer,
quien constató incluso 'cantidades muy grandes' en los productos de
algunos fabricantes.
Los tres
modelos de condones libres de nitrosaminas son de un mismo fabricante,
precisó. Ninguna marca se retirará del mercado porque contenga
nitrosaminas, pues no existe regulación alguna que marque límites
máximos permitidos de esas sustancias, añadió.
Las
nitrosaminas están contenidas en ingredientes que se usan en la
fabricación de condones para darles elasticidad.
Según
Altkofer, existen sustancias inofensivas que podrían sustituir a esos
ingredientes, pero son más caras.
El
laboratorio de Stuttgart ha transmitido los resultados a las autoridades
regionales para que éstas presionen al gobierno federal para establecer
valores máximos.
BERLÍN.
La inmensa mayoría de los preservativos más comunes en Alemania
presentan sustancias calificadas como cancerígenas, según un
laboratorio federal que ha examinado 32 modelos de entre las 18 marcas más
habitualmente despachadas y demuestra que sólo una de éstas no ofrece
dudas.
Técnicos del Departamento de Investigación Química y Veterinaria en
Stuttgart explicaron que, en un muestreo sobre productos de mayor venta
en máquinas expendedoras, grandes almacenes y farmacias, en algunas de
las marcas de preservativo investigadas se aprecian «incluso cantidades
muy considerables» de nitrosaminas, un componente que al parecer puede
provocar el desarrollo de procesos cancerígenos, según explicó el
director de los laboratorios, Werner Altkofer.
Durante los análisis, los preservativos fueron puestos en contacto, por
espacio de una hora, con una solución de sudor artificial, a fin de
determinar qué sustancias de aquél resultaban incorporadas por dicho
elemento. Según se explicó, las nitrosaminas penetran en el cuerpo
humano a través de las mucosas y, al parecer, no está definida una
cantidad mínima de las mismas, necesaria para desencadenar el aparente
efecto cancerígeno.
Apenas sólo tres de los preservativos de mayor uso aparecían libres de
nitrosaminas, ambos tres procedentes de un mismo fabricante, según
precisó Altkofer. Admitió, no obstante, que los resultados de estos análisis
no imponen la retirada del mercado de ningún producto, dado que las
nitrosaminas no están expresamente proscritas y por el momento no
existe una regulación legal que defina las cantidades máximas de este
tipo de sustancia.
El departamento encargado de las pruebas ha transmitido los resultados a
las autoridades de Baden-Württemberg a fin de que presionen al Gobierno
federal para que se legisle a este respecto. Las nitrosaminas dan
elasticidad a los preservativos, pero existen otras sustancias
inofensivas que podrían sustituir estos componentes.