Articulos Politicos mas Recientes:
Firmar peticion para mejorar la calidad de atención Médica

07/09/2019 Exprópiese ! (por Enrique G. Avogadro)

31/08/2019 Canallas lenguaraces(por Enrique G. Avogadro) :::

24/08/2019 QUE COCKTAIL MÁS RARO ? (por Enrique G. Avogadro) :::

.. ..
Entrá al fascinante mundo de los médicos, conoce como hacen tus controles de Salud
Clinica de Apnea y Ronquido
Columnistas Destacados


lecturaCómo Gran Bretaña creó, planificó y provocó la Guerra de Malvinas - Parte II

 

 

 

 

Parte III: Los hechos en Gran Bretaña

De cómo Inglaterra creó, planificó y provocó el conflicto armado

Introducción

Desarrollaremos la manera en que Gran Bretaña termina optando por el establecimiento en las Islas Malvinas de una base militar denominada "Fortaleza Falkland", sobre la base de intereses y motivos que serán objeto de análisis durante este y los próximos capítulos.

Primeramente, comenzamos cronológicamente con los hechos que desembocaron en el conflicto de 1982. Para ello analizaremos lo sucedido en 1968 en adelante. Fechas desconocidas hasta hoy pero de gran importancia para conocer lo sucedido en 1982: años 1974, 1975, 1976 y 1981. El lector podrá leer y observar las fuentes directas británicas que evidencian que Inglaterra planificó un enfrentamiento armado desde fines de 1975, esperando el momento exacto de que el factor tiempo estuviera en su favor. Y así lo hizo en 1982.

 

El único antecedente de negociación para transferir la soberanía

Corría el año 1968, poco tiempo después de la sanción de la Resolución 2065 en las Naciones Unidas, importante avance diplomático argentino, por sobre los intereses británicos en el Atlántico Sur. La resolución de la Asamblea General, ejercía una gran presión internacional que casi obligaba a Gran Bretaña a tomar decisiones serias respecto a la soberanía.

El brigadier Eduardo Mc Loughlin, el embajador argentino en Gran Bretaña, en una entrevista efectuada el día 8 de junio de 1982, dio a conocer públicamente la cláusula que contenía el principio de acuerdo al que habían llegado la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña en 1968.

? "El gobierno de Su Majestad británica reconocerá la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas a partir de una fecha a ser acordada. Dicha fecha será fijada tan pronto como el gobierno de Su Majestad esté satisfecho con las garantías y salvaguardas ofrecidas por el gobierno argentino para defender los intereses de los habitantes".

Constituía esta cláusula principal del acuerdo, en un todo conforme a las recomendaciones de la Asamblea General de la ONU, en cuanto al respecto de los "intereses" de los habitantes, y no sus "deseos". Sin embargo, la iniciativa fracasará.

Expresa un artículo publicado por el periódico inglés The Guardian, el 19 de junio de 1982:

"El abogado William Hunter Christie, ex miembro del Ministerio de Relaciones Exteriores británico, al comienzo de 1968 fue informado por una fuente secreta dentro del Ministerio de Defensa inglés sobre las negociaciones que se realizaban entre Argentina y Gran Bretaña por la soberanía.

"La fuente indicó a Hunter (gran admirador de las islas y de su modo de vida), que se estaba a punto de concretar el reconocimiento de la soberanía argentina. De inmediato Hunter Christie fue a persuadir a la Falkland Islands Company de establecer un comité (lobby), para mantener las islas bajo el absoluto dominio y soberanía de Gran Bretaña.

"Luego, el abogado dio instrucciones a un puñado de parlamentarios conservadores para debatir el tema en el Parlamentario y además preparó información que colocó en los medios de difusión en una campaña publicitaria.

"La página primera del Daily Express se convirtió así en el arma principal de la campaña que arruinó y congeló la negociación que efectuaran los dos gobiernos de acuerdo con la resolución de la ONU".

El escándalo que se produjo en Londres, obligó a que un ministro de Relaciones Exteriores llamara al embajador argentino en Londres, donde se le indicó que si bien Inglaterra había prometido cuidar de los intereses de los isleños, debido a la tormenta política que se había desatado en las Cámaras de los Lores y los Comunes, el gobierno de su Graciosa Majestad no podía aparecer impulsando acciones contra los "deseos" de los habitantes. En ese caso, contestó el embajador Mc Loughlin, "no he quedado en claro respecto a si debo negociar con el gobierno inglés, que dice ser soberano en esos territorios, o con 2000 isleños. ¿Con quién debo hablar?"

"Eso no tenía respuesta (recuerda el ministro Stewart), al fin y al cabo no se podía otorgar a 2000 isleños un veto absoluto sobre toda la política exterior británica."

Finalmente, concluye el artículo del diario The Guardian: "Los debates de marzo de 1968 demostraron que las Malvinas eran un campo minado político listo para explotar en las páginas principales de los diarios y de encender de forma extraña los viejos instintos imperiales de los conservadores".

Las negociaciones de 1968 dejaron como consecuencia la creación de un Comité destinado a actuar en el Parlamento; comité que se ampliaría en 1973, pasando a llamarse United Kingdom Falkland Island Defense Comittee.

Su función, en 1982, fue la misma que en 1968: presionar ante el Parlamento para entorpecer y obstaculizar cualquier entendimiento con la República Argentina, magnificando además, el incidente Georgias, para que se constituyera en un detonante, tomado como excusa para el estallido del conflicto bélico.

Este grupo de presión, actuando aisladamente, provocó en 1968 el colapso de las negociaciones con Argentina por el reconocimiento de la soberanía. ¿Qué no habría de lograr en 1982 en alianza con otros múltiples intereses?

El acuerdo secreto de 1968 no fue firmado y su validez se basaba en un "pacto de caballeros", el cual Gran Bretaña rompió. Tal es así que los propios documentos secretos del gobierno británico de la época, indicaban claramente la posibilidad de transferir la soberanía de las Islas a la Argentina. ¿Quién estaría dispuesto a entregar la soberanía sobre un territorio que considera propio? El documento desclasificado del gobierno británico que data de junio del 68 (National Archives CAB/128/43) confirma que Gran Bretaña hubiera entregado la soberanía de las Islas Malvinas a la Argentina si no hubiera sido por la irrupción del grupo de británicos conservadores que tenían negocios en las Islas.

1975, el cambio de óptica: atacar o negociar

A partir de 1975, Gran Bretaña pasa de una posición negociadora dilatoria (luego de 1968) con Argentina, a una posición rígida, que no contemplaba en absoluto las posibilidades de negociar la soberanía de las islas, a pesar de que en fechas posteriores se fingiera continuar seriamente esas negociaciones.

Hubo dos factores, los que influyeron para cambiar de postura: 1.- La insistencia en el reclamo argentino que lejos de cesar, era cada vez más fuerte y obtenía el apoyo de la región y Naciones Unidas. 2.- El informe Grifith primero (1975) y el Shackleton (1976) después, que revelaban la probable existencia de grandes reservas de petróleo en las aguas del Atlántico Sur (que hasta 1986 eran de soberanía argentina). Sin olvidar el motivo por el cual Gran Bretaña defendió siempre sus intereses sobre las islas: su ubicación e importancia geoestratégica.

En 1975, según expresan los documentos secretos de la época (*1*) , Gran Bretaña se preocupaba por la poca defensa militar que poseía en las Islas. Temía un desgaste argentino en las negociaciones, y que si Inglaterra no las planteaba seriamente, generaría que Argentina recurriera al uso de la fuerza. En Gran Bretaña sabían que existían dos posturas posibles: negociar o atacar. Las negociaciones no tenían buen rumbo, pues en forma constante el Comité de las Islas ejercía presión para evitar cualquier intento de traspaso de soberanía. Incluso se debatió la posibilidad de un cogobierno, algo que los isleños rechazaron. Pero de ninguna manera la política de un Imperio iba a depender de la voluntad de un puñado de isleños. Había intereses geopolíticos en juego, que tan solo ponían como excusa el "deseo" de los habitantes de las islas.

El informe Grifith (potencial petrolero) dio pié a comenzar a planear la defensa de las Islas, la denominada "fortaleza Malvinas" que finalmente se concretaría luego de la guerra. Y es en 1975 mediante infinidad de documentos secretos que los principales funcionarios del servicio exterior británico ya preveían que Inglaterra al no negociar seriamente por la soberanía de las Islas, el resultado terminaría indefectiblemente en un conflicto bélico. Es entonces que desde 1975 a 1982 Gran Bretaña tuvo tiempo de prepararse para lo que vendría.

Gran Bretaña sabía que si negociaba con Argentina en forma seria, tanto en el corto como en el largo plazo, terminaría entregando la soberanía de las Islas. Pero si no negociaba, se arriesgaba a que Argentina atacara y tomara las Islas por la fuerza, y la nula hipótesis de conflicto militar británica para impedir o contrarrestar la ocupación Argentina, también la llevaría a perder la soberanía de las islas.

Precisamente en 1975 los funcionarios británicos temían que un ataque argentino a las Islas llevara a la pérdida total de soberanía inglesa, ya que la mayoría de la Asamblea General de las Naciones Unidas apoyaba en ese entonces el reclamo argentino, sumada a la nula capacidad militar británica en Malvinas (20 de enero de 1975 Joint Intelligence Comittee, acta secreta, firma John Hunt). Y finaliza diciendo "Si permitimos que Argentina se quede con las islas, no solo sería humillante, sino que nos traerá peores consecuencias en otros territorios en disputa como Gibraltar o Belize".

Preparando el terreno: La expedición Shackleton

En 1976, unilateralmente, Gran Bretaña envía la misión Shackleton de exploración petrolera, que provoca la reacción de la Cancillería Argentina (2 de enero) durante el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón, advirtiendo que "su gobierno, juntamente con las Fuerzas Armadas, actuarán sin precipitación, pero con toda la persistencia, la prudencia y la energía que sean necesarias para lograr justicia".

Sin dudas, Gran Bretaña probaba la paciencia Argentina: El 3 de enero de 1976, Lord Shackleton arribó a las Malvinas a bordo del buque HMS Endurance. El Canciller argentino sostuvo que el arribo del enviado británico en esa fecha, coincidente con la ocupación de las Malvinas en 1833, era una "coincidencia hostil y desconsiderada" y que por ello el Gobierno argentino consideraba que el Gobierno británico había roto unilateralmente con las negociaciones. El 13 de enero Argentina retira su embajador en Londres y expulsa al embajador británico de Buenos Aires. El 4 de febrero, el destructor Storni efectúa disparos de advertencia, cañoneando a la embarcación donde se encontraba el propio Lord Shackleton.

Si bien la expedición se realizó para buscar recursos naturales explotables, el viaje tenía por objetivo central analizar la reacción argentina. Si era hostil, indicaba que había que prepararse definitivamente para una confrontación militar y que cualquier acto de provocación británica en el Atlántico Sur contaría con una respuesta militar argentina. Esa actitud, facilitaría el pedido de crear una hipótesis de conflicto, argumentado que Argentina era una amenaza potencial sobre los derechos británicos en el Atlántico Sur.

"Lo primero que debemos hacer, es traer de regreso a Lord Shackleton al Reino Unido. Es muy difícil predecir como se desenvolverá la situación; las Malvinas solo están defendidas por el HMS Endurance y 37 infantes de marina..." Reunión de Gabinete británico del 25 de enero de 1976, catalogado de secreto.

"Debemos reconocer que la defensa de las Islas Malvinas será un tema difícil y la situación podría empeorar, lo que podría convertirse en una humillación nacional. Es necesario que el gabinete decida si las Islas Malvinas serán realmente defendidas o no. Los isleños no superan el número de los 2.000 y dependen totalmente de nosotros para su defensa." Reunión Gabinete, 12 de febrero de 1976, catalogado de confidencial.

Pero en 1976 Argentina tomó medidas políticas muy fuertes que no eran las deseadas para el plan británico de armar la "Fortaleza Malvinas". El gobierno de Martinez de Perón advirtió que la violación de las aguas soberanas argentinas no quedaría impune. El Congreso Nacional avaló la expulsión del embajador británico del país y a su vez mediante una acción de repudio (17/03/76) que tenía la aprobación en forma unánime de las dos Cámaras del Congreso, instaba a Gran Bretaña a entablar un diálogo serio de soberanía, bajo pena de romper las relaciones diplomáticas en forma definitiva. Además, proponía reemplazar el árbitro (Gran Bretaña) para mediar por los límites territoriales entre Argentina y Chile. Una semana después, se produce el golpe militar.

Gran Bretaña, estudia durante todo el año 1976 el plan de defender las Islas militarmente. Informe Lord Franks(*2*), punto 46:

? "En el mismo mes, con una visión de la conversación en el Comité de Defensa, el Sr. Callaghan pidió al Sr. Mason una completa y actualizada evaluación militar sobre las posibles opciones y limitaciones militares considerando el alcance de los posibles despliegues en distintas eventualidades, incluyendo un decidido ataque argentino para erradicar la guarnición británica. Un informe de ese tipo, fue aprobado por el Estado Mayor el 19 de febrero de 1976". Punto 47: "... la recuperación (ante un eventual ataque argentino) de las islas por medios militares, si bien no sería imposible, implicaría una operación de mucho alcance y de gran envergadura. La fuerza mínima necesaria estaría a nivel de grupo de brigada, cuyo transporte implicaría el uso de todos los recursos anfibios de la Marina, una fuerza de tareas considerable, incluyendo el HMS Ark Royal y un sustancial apoyo logístico".

Esos eran los planes de 1976, en medio de la crisis con Argentina.
Dichos planes, luego actualizados, son los que aplicará Gran Bretaña en 1982. El despliegue militar británico de abril de 1982, no fue una reacción sorpresiva para Gran Bretaña, fue la puesta en práctica de planes elaborados minuciosamente desde años atrás.

Como vimos en los capítulos anteriores, Argentina creía en enero del 82 que controlaba el factor tiempo para una eventual recuperación de las Islas. Lo que no sabía era que desde 1975 Gran Bretaña había comenzado a prepararse y cuando estuvo lista, provocó la acción de marzo de 1982. El tiempo, jugaba en verdad, para Inglaterra.

Los acontecimientos de 1979/1981 en Gran Bretaña: preparando las bombas

Infome Franks, punto 71:

? "Luego de las elecciones de mayo de 1979 asumió el gobierno el conservadorismo. La Sra. Thatcher fue designada primer ministro y Lord Carrington, secretario de Asuntos Exteriores y del Commonwealth. La Oficina de Asuntos Exteriores presentó al Sr. Ridley, nuevo ministro de Estado, una amplísima gama de opciones políticas. Estas eran:
interrumpir las negociaciones y disponerse a mantener y defender las islas de la hostilización argentina o de algo peor aún; abandonar las islas ofreciendo reubicar a los isleños en otra parte; simular que se sigue adelante con las negociaciones; seguir negociando de buena fe buscando una solución que, en última instancia, resulte aceptable a las Islas y al Parlamento".
Ridley intentó explorar la vía de comprometer a los isleños a aceptar una solución tipo arriendo (Hong Kong) a 99 años. Esta única propuesta del Foreign Office fue ridiculizada en un debate del Parlamento británico el 2 de diciembre de 1980. La resolución del Parlamento fue la siguiente:
"Mientras que a este Parlamento le disgustan las ideas expresadas por el Sr. Ridley para una posible solución de la disputa por la soberanía con Argentina; está de acuerdo con que el gobierno de S.M. debería mantener conversaciones con los argentinos, donde este Parlamento debería estar representado y donde la delegación británica debería de buscar un acuerdo de congelar la disputa de la soberanía por un período específico de tiempo".

En enero de 1981, a un mes de la ronda negociadora con la Rep. Argentina, los isleños votaron porque se congelara toda nueva negociación con la Argentina por los próximos 25 años.
Esta posición dura por parte de los "kelpers" y la fuerza que habían ganado al obtener una mayor representatividad dentro del Consejo de las islas, se reflejó en que integraron una Comisión en la ronda de negociaciones con Argentina en febrero de 1981, la cual fracasó por el concepto de congelamiento pedido.

"A comienzos de 1981 (Informe Lord Franks, punto 109), la Oficina de Asuntos Exteriores pidió al Ministerio de Defensa que actualizara la evaluación preparada en 1977 de las medidas que podrían tomarse para oponerse a una acción militar argentina".
El 1ª de mayo de 1981 se reunió el Ministro de Defensa con los funcionarios de la Oficina de Asuntos Exteriores. Según el punto 110 del Informe Franks: "se convino que era requerido (el ministro) para hacer una breve evaluación político-militar de la capacidad de Gran Bretaña para responder militarmente a una serie de posibles acciones argentinas; las consecuencias de responder de una forma particular y las posibilidades de éxito con una indicación aproximada de los costos posibles... Se convino que sería sometido a la Comisión de Defensa".

Reunión del 30 de junio de 1981: (Punto 90 informe Franks)
"Se efectuó una importante revisión de la política a seguir en las Oficina de Asuntos Exteriores presidida por Ridley, y a la cual asistieron entre otros Sir Michael Palliser (Subsecretario de Estado), el Sr A. J. Williams (embajador británico en Buenos Aires), el Sr. Rex Hunt (gobernador británico de Malvinas). Luego de una serie de consideraciones acerca de la alternativa del arriendo, se recomendaba que en caso de que esta propuesta se considere inaceptable, se analizara la posibilidad de preparar una planificación contingente más completa para la defensa y desarrollo de las islas".
El punto 93 expresa: "Las conclusiones a las que se llegó en la reunión eran que el objetivo inmediato era ganar tiempo; que una vez elegido el Nuevo Consejo Legislativo de las Malvinas (octubre 1981), se lo debería persuadir para que no trabara la continuación de las conversaciones: que debía prepararse un informe para la Comisión de Defensa recomendando la realización y que se debían prepararse planes contingentes actualizados, tanto civiles como militares, como anexos del citado informe".

Aquí pues, el gobierno británico adopta la decisión definitiva de congelar las negociaciones con la Rep. Argentina por la soberanía de las Islas.
Por ello, comienza a intervenir el Ministerio de Defensa, para planificar la estrategia militar.

El 20 de julio de 1981, Ridley envió un informe a Lord Carrington para expresar las conclusiones de la reunión del mes pasado (30 de junio): "al margen del arrendamiento, no hay otra posibilidad de resolver la disputa". Dicha propuesta ya había sido descartada por el Parlamento, como ya se ha analizado.
Ridley presentó entonces tres alternativas, que carecían de sentido lógico, pues él mismo había ya presenciado los debates y reuniones que rechazaban el arrendamiento de las islas; su segunda propuesta fue iniciar una campaña de educación pública para reflejar la opinión de los isleños y británicos sobre la situación, sobre consecuencias de no negociar y las ventajas de una solución al tema de la soberanía.

La tercera opción, era dejar que la Argentina, al ver que se diluía el reclamo por la inacción británica, llegara a la conclusión de que no se trataría la cuestión de soberanía, adoptando entonces Gran Bretaña planes de contingencia (militares).

El informe británico Lord Franks, nos revela (punto 110) que esos planes fueron aprobados formalmente por los Jefes de Estado Mayor el 14 de septiembre de 1981. El informe establecía (punto 111) "en este documento, similar por su alcance al preparado en 1977, se examinaban las opciones militares identificadas en la evaluación hecha por la comisión conjunta de Inteligencia, con respecto a la Argentina en julio de 1981 y las posibles respuestas.
"Se observó que la Argentina tiene una de las fuerzas armadas más eficientes en sudamérica e hizo una breve estimación de su capacidad naval y aérea. También puso especial atención en la capacidad militar británica, muy limitada en el área, ya que las fuerzas de defensa de las islas estaba constituida por una guarnición de solo 42 infantes de marina británicos apostados en el HMS Endurance... El documento explicaba que la longitud de la pista de aterrizaje y despegue de Puerto Stanley, la falta de pista de aterrizaje laterales, la precariedad de las instalaciones en las pistas y el tiempo adverso imprevisible imposibilitaban el esfuerzo aéreo en gran escala. La respuesta militar británica tenía que ser esencialmente naval. El tiempo de navegación era de alrededor de 20 días para los buques de superficie y se necesitaba un período adicional para reunir y preparar los refuerzos navales, lo cual podría acarrear serios perjuicios a los demás cometidos militares."

En 1982 la flota británica más grande zarpó el 5 de abril. Llegó a las Georgias el día 25 de abril. La diferencia, fue de exactamente 20 días. El 28 de marzo ya habían zarpado 8 buques de guerra británicos a Malvinas, incluso antes de que los buques argentinos salieran de Puerto Belgrano, rumbo a Malvinas. Y recordemos que 30.000 hombres no se desplazan ni se reúnen en 3 días (del 2 de abril al 5 de abril), sino que lleva semanas de preparación de la logística. Pero claro, estas cuestiones ya estaban previstas desde el año 1976.

Punto 112:

? "El documento hacía un exámen de las respuestas posibles a diferentes formas de acción argentina: hostigamiento o captura de buques británicos; ocupación militar de una o más islas deshabitadas; captura del equipo británico de la BAS en Georgias del Sur; una operación militar en pequeña escala contra las islas; una invasión militar total contra las islas. En el último caso, para disuadir una invasión total, se juzgó necesaria una gran fuerza equilibrada en la que se incluyera un portaaviones de la Clase Invincible con cuatro destructores o fragatas y posiblemente un submarino nuclear... Tal despliegue sería muy costoso e insumiría gran parte de los recursos navales del país. Pero existía el peligro de que su envío pudiera precipitar justamente la acción que se quería persuadir. Si luego se encontraba con la ocupación argentina de las Malvinas al momento de su llegada, no podía haber seguridad de que esa fuerza recobraría las islas."

Recordamos, esto fue escrito en septiembre de 1981. Cualquier coincidencia con lo sucedido en 1982... no es pura coincidencia.

El informe expresa que "existía el peligro de que el envío de la flota podría precipitar justamente la acción que se quería disuadir".

Si esto ya lo conocían los británicos en 1981, ¿cómo juzgar entonces los envíos de buques a penas ocurrido el incidente Georgias, si ya eran de conocimiento de Gran Bretaña las consecuencias de esa acción?

Es entonces Gran Bretaña quien tenía en conocimiento los hechos, el tiempo y las variables en su favor, y quien termina provocando el conflicto bélico de 1982.

Un telegrama sospechoso

Telegrama ordinario enviado a Cancillería Argentina número 57959, el 22 de septiembre de 1981: "Retiro Endurance, a juicio comandante aéreo Brian Frow, director oficina Malvinas en Londres -es la peor cosa que podríamos hacer en este momento ya que cuestión soberanía se presentará en invierno próximo-".

La guerra de Malvinas fue en el invierno de 1982...

¿Quién era Brian Frow, quién opinaba que no se debía retirar el Endurance? El Comodoro retirado Brian Frow, deirector de la Falkland Islands Company, con sede en Londres. Aclaremos que la FIC ya contaba con un presupuesto de 15.000 libras y su actuación como grupo de presión en el Parlamento británico, funcionaba a la perfección. El Comodoro Frow, parecía todo un clarividente.

En octubre de 1981, las elecciones en las islas fueron ganadas por el grupo más conservador, quien decidió expresar a Londres su decisión de no entablar diálogo por la soberanía (por al menos 25 años). Además en la misma fecha, se incrementó el trabajo de inteligencia de los servicios secretos británicos sobre las fuerzas argentinas.

Breves frases, breves hechos... breves indicios...

16 de diciembre 1981, Cámara de los Lores.
Moción del Parlamentario Farr (con la adhesión de 66 miembros): "Anular todas las conversaciones futuras con el gobierno argentino sobre el destino de las islas y a lanzar una nueva era de cooperación entre el gobierno inglés y los isleños".
Además de destacar que las islas debían permanecer bajo la tutela británica, debido a que esos eran los deseos de los habitantes de las islas, pedían también que los intereses británicos en el Atlántico Sur y en la Antártida debían ser protegidos y desarrollados activamente.

Lord Buxton: "No es el barco lo que importa (HMS Endurance); es la presencia de la Marina Real, la Insignia Naval. El factor crítico es la Marina Real".

Expresa Dennis Healey, ministro de Defensa, en la Cámara de los Comunes el 23 de enero de 1983:
"Como todos sabemos, el gobierno había decidido, a partir de octubre de 1981, que sería imposible negociar seriamente con la Argentina".

El 29 de marzo de 1982, el portaaviones HMS Invincible acababa de llegar de ejercicios militares de combate en el Ártico a la altura de las costas noruegas (clima similar al de Malvinas). A fines de marzo del 82, la primera escuadra de barcos de guerra británicos se hallaba casualmente en ejercicios militares en el Atlántico Central, lo que luego le permite llegar rápidamente al Atlántico Sur. La Tercera Brigada de Comandos, estaba compuesta por tres batallones de la Marina Real. Para marzo del 82, un batallón estaba en Inglaterra, el otro en Escocia y el tercero acababa de regresar de Noruega, tras ejercicios de operaciones militares muy arduas en el Ártico... entrenamiento adecuado, equipo adecuado (ropas térmicas, etc). Adaptación a los aviones Harrier ingleses de los misiles norteamericanos Sidewinders, modificaciones a los bombarderos VULCAN para ser reabastecidos en vuelo y los AVRO VULCAN modificación de su carga (para poder portar bombas convencionales en vez de nucleares, correspondientes a su misión para la OTAN)... equipamiento de los Sea Harriers con el sistema "chaff" (para burlar los radares)... e infinidad de otros ejemplos, que denotan que el 2 de abril de 1982, no tomó por sorpresa a Gran Bretaña, pues es imposible realizar todo ello en forma casual e inmediata.

El primer hecho en Georgias

En diciembre de 1981, el empresario argentino Constantino Davidoff, en el marco de su contrato comercial, realiza su primer viaje a las islas Georgias. El 31 de ese mes, el gobernador británico de Malvinas, Rex Hunt (recordar la reunión de septiembre de 1981), informa a Londres que el empresario no había cumplido con los trámites previstos para su desembarco en Georgias. Ante este hecho, el Foreign Office decide evitar un incidente: "Se envió una respuesta al gobernador con instrucciones para que no iniciara un procedimiento porque se correría el riesgo de provocar un incidente sumamente grave que empeoraría la situación y los resultados serían imprevisibles" (punto 164, Informe Franks).

En enero de 1982, a fin de evitar futuros problemas, Davidoff requirió instrucciones a la embajada británica de Buenos Aires, de como proceder, ya que próximamente viajaría nuevamente a las Islas Georgias. El embajador Williams requirió asesoramiento al gobernador Rex Hunt, pero éste no respondió. Es decir, que frente a un mismo hecho, Gran Bretaña adoptará dos posturas diferentes a solo dos meses de distancia.

¿Por qué en diciembre de 1981 el propio Foreign Office no quería provocar ningún tipo de conflicto, y dos meses después, ante un mismo hecho, si provoca un gran incidente que llevó a la guerra a ambos países?

Conclusiones

Luego de 1968, la postura británica sobre la soberanía de las Islas toma una postura rígida, alargando las negociaciones llevándola a un punto muerto. A mediados de los años setenta decide proseguir dilatando las negociaciones, y en forma paralela comienza a preparar una estrategia militar, para recuperar las Islas ante un "eventual" ataque argentino.

Cualquier Estado que quisiera evitar la guerra, hubiera tomado en serio las instancias de negociación diplomática. Sabiendo las opciones que ambos países manejaban, "atacar o negociar", Gran Bretaña, desde el año 1975 adoptó por la primera de todas. Pues para la conservación de la soberanía británica, la única posibilidad era proyectar un ataque a largo plazo. Con negociar, perdería las islas, sufrir un ataque argentino sin preparación para la defensa, también la llevaría a perder las Islas. Vemos entonces que una de las partes, claramente actuaba para llevar a la otra a esa instancia, a la del conflicto armado.

Argentina no buscó en ningún momento una excusa para tomar posesión de las islas, aunque desde 1968 a 1980, estaba en amplias condiciones de garantizarse una victoria. Ni siquiera lo hizo ante el conflicto de 1976 semanas antes del golpe de Estado. Pues como vemos, una de las partes siempre fue paciente y esperaba la buena predisposición para las negociaciones, aún ante la agresión británica en la expedición Shackleton. En abril de 1982, tampoco utilizó como excusa el uso de la fuerza.

Pues para esa altura, si Argentina permitía que los obreros de las Georgias fueran expulsados, hubiera reconocido la soberanía de Gran Bretaña sobre el territorio en disputa. La amenaza británica de expulsar a los argentinos de las Georgias en marzo de 1982, fue contestada por Argentina con la expulsión de los militares británicos de las Malvinas, recuperando la soberanía. Pues así como Inglaterra no tenía otra opción que provocar una guerra para mantener su soberanía, Argentina en marzo de 1982, tampoco la tenía si quería seguir teniendo derechos en el Atlántico Sur. Pero este último párrafo, será desarrollado en el próximo capítulo, donde se detallará los sucesos de marzo de 1982, que magnificados, provocaron la reacción argentina del 2 de abril.

Fuentes bibliográficas utilizadas:

Informe oficial británico acerca del conflicto de 1982 y sus antecedentes.

Diario The Guardian, 19/06/1982.

Malvinas: la guerra inconclusa, Carlos Busser, Ed. F. Reguera (1987), pág 19.

Tratativas bilaterales en 1968

Documentos desclasificados británicos, 1968 - 1976. National Archives, Londres.

Fuentes fidedignas que se reservan por razones de seguridad.

Citas bibliográficas

*1* The National Archives, Catalogue Reference: PREM/16/743

*2* Informe oficial británico acerca del conflicto de 1982 y sus antecedentes.

Ver parte II: El incidente en las Islas Georgias del Sur

Ver parte I: Los hechos en Argentina

 

COPYRIGHT (c) 2004 - 2010 ELMALVINENSE. Todos los derechos reservados. Capital Federal-Buenos Aires-Argentina.
Se permite la reproducción mencionando la fuente



CHECK-- COMENTARIOS DE LECTORES --
 
 
 

 

COMENTAR ESTE ARTICULO
Su Nombre
Su email
Comentario
 
(El comentario será evaluado previo a ser publicado en la página con su nombre + email) Las respuestas, aparecerán en la página consultada
Enviar Mensajes Públicos Enviar Mensajes Públicos
Articulos más leidos
: : : TORAX OSEO
: : : ETMOIDES, ESFENOIDES, PARIETALES, OCCIPITAL
: : : Arteria Aorta y sus ramas
: : : Nutricion, Energia y Metabolismo
: : : ARTICULACIONES
: : : Arteria Aorta y sus ramas
: : : GENERALIDADES DE MUSCULOS. MUSCULOS DE LA CABEZA
: : : MIEMBRO SUPERIOR OSEO
: : : Trabajo Practico Nº2 d
: : : Aparato Digestivo II
: : : MUSCULOS DEL TÓRAX, LA PELVIS, MIEMBROS SUPERIOR E INFERIOR
: : : Trabajo Practico Nº2 d
: : : Sistema Nervioso
: : : HUESOS DEL CRANEO: Temporal
: : : La célula
: : : MUSCULOS DEL CUELLO
: : : Trabajo Practico Nº2 a
: : : Trabajo Practico Nº1
: : : COLUMNA VERTEBRAL
: : : CINTURAS PELVIANA Y ESCAPULAR
: : : MIEMBRO INFERIOR
: : : Aparato Digestivo
: : : Aparato Digestivo
: : : Huesos de la CARA
: : : Aparato digestivo
: : : La piel - Esqueleto Oseo, Cráneo: el Frontal
: : : Trabajo Practico Nº2 a
: : : Cuál es tu dosha ? (Ayurveda)
: : : Tabla de indice glicemico
: : : Consecuencias de la alimentación inadecuada
: : : Cirugia adenoidea (de las vegetaciones adenoides)
: : : Nervio olfatorio I primer par craneal
: : : Vértigo y enfermedad de meniere
: : : Cirugia de amigdalas
: : : Sindrome y Cefalea Tensional
: : : SERC betahistina
: : : Abceso o flemón periamigdalino
: : : Adenoidectomía en paciente con Hemopatía de VON WILLEBRAND
: : : Sindrome de Samter
: : : Hipoacusia Súbita
: : : Nervio optico, el segundo par craneal
: : : Sindrome de Beckwith Wiedemann
: : : Amigdalas (palatinas)
: : : Adenoides o crecimiento de tejido linfoideo detras de la nariz
: : : Argentina es el Tercer Mundo con gente bien vestida y rostro bonito
: : : Test de lesbianismo
: : : Principios básicos de electricidad
: : : La comunicación
: : :
Alfinal.com no se responsabiliza por el contenido de los artículos publicados.
Si el contenido de algun artículo ofende a terceros, comuniquelo a Alfinal.com
www.alfinal.com - Todos los derechos reservados 2012