No todo
lo que bebemos es champan
En nuestro
país, se elaboran una amplia gama de vinos espumosos, que solo
representan una copia de la tecnología nacida, hace trescientos años
en la zona francesa de Champagne. En la historia de las ambiciones
enológicas del mundo, siempre ha existido la constante inquietud de
tratar de reproducir, las cualidades de los prestigiados vinos galos,
provenientes de esa famosa zona.
No
obstante, que la tecnología de hoy, permite crear vinos con
características similares a los vinos originarios, lamentablemente no
pueden recrear en plenitud su impecable y tradicional calidad, porque
las condiciones de la zona de origen de suelo y clima, es única en el
mundo.
Es
importante tener en cuanta, que para lograr la máxima excelencia en un
vino espumoso, se requiere cumplimentar con algunas exigencias que son
fundamentales y concordantes, ellas son: suelo, clima, variedad y
método de elaboración.
El carácter peculiar del suelo, que en el caso
de la zona de Champagne, es de constitución caliza y se trata de un
factor muy importante, para obtener la características final de sus
vinos.
Conforme a lo establecido por la legislación vigente, no toda la
superficie de la zona es apta para el cultivo, tan solo cuatro comarcas
pueden producir, cosechar y elaborar el vino Champagne.
Con referencia
al clima, este se caracteriza por inviernos fríos y veranos muy
luminosos, que favorece un desarrollo vegetativo muy estable de las
cepas y permite mantener una conveniente humedad, que es necesaria para
el proceso de crecimiento.
Esta característica, también es importante
porque influye favorablemente, para mantener una humedad adecuada, que
favorece el estacionamiento de botellas en los sótanos. Otra de las
circunstancias concluyentes es la elección adecuada de las variedades y
ellas son: Pinot Noir, Pinot Mounier y Chardonnay cepages que necesitan
un suelo con la característica ya señaladas para su desarrollo pleno.
Finalmente
y una vez elaborados los vinos básicos, que deben ser de calidad
irreprochable, se los acondicionan para que se produzca el tradicional
proceso de fermentación en botellas.
Este método de elaboración es el
que se lo denomina " clásico" y que lo hace único en el
universo de los vinos. Todos estos celosos cuidados, les han conferido
el titulo de ser el vino más famoso del mundo, no solo por la
calificación que le dieron sus bebedores, sino porque el público de
todo el mundo admiró y lo sigue haciendo día a día y desde hace tres
centurias.
El éxito
de este vino, ha sido tan contundente que es una de las causas, por la
que el nombre de Champagne se ha aplicado a toda suerte de vinos
espumosos, pese a que no tenga origen en la zona francesa, sin embargo
hoy se le llama champán, equivocadamente a cualquier vino que tenga
burbujas.
Irónicamente,
la mayor parte de los vinos espumosos vendidos en el mercado nacional
denominado con el nombre de Champán o Champagne, carece de la
tecnología tradicional francesa, casi artesanal y que exige un
prolongado tiempo, para ser sometida a la fermentación en botellas.
La
imitación, se hace mediante una técnica de fermentación en grandes
tanques, que apenas necesita unos pocos meses, por ello se ha
transformado la tradicional y cuidadosa artesanía, en una elaboración
a escala industrial de producción masiva.
Entonces...¿ como
identificar un champán nacional que se ha elaborado con el método
tradicional? Si asumimos que no tenemos ni el clima, ni el suelo, y muy
pocos kilos de uvas de algunas de las variedades originarias, solo nos
queda ponderar el uso del método tradicional, que se lo llama
"Champenois" y es el que requiere dos fermentaciones, una
primaria para obtener el vino y una secundaria en botella para lograr la
producción de gas carbónico, que es el que origina la burbuja.
Para
identificar estos espumosos que han sido elaborados al menos con el
método original, la etiqueta, debe tener impresa una leyenda que dice:
"Elaborado con el método tradicional", o "Fermentado en
botellas" o "Elaborado con el método Champenois"
Si esta
aclaración no se encuentra en la rótulo, se trata de un seudo champán
gasificado artificialmente, proceso que por el momento está permitido,
sin embargo, si pruebas con atención ambos, encontrarás la diferencia
en la calidad y .....en el precio.
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