En la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias. Robert Green Ingersoll
El ojo del amo engorda el ganado
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Náufragos |
Nadaron, nadaron, y nadaron hasta que llegaron a una isla..
Apenas llegaron notaron que estaba habitada por nativos indígenas no muy
amigables.
Los náufragos fueron a hablar con los salvajes y con lenguaje de señas y
mímica les preguntaron:
- Somos náufragos, ¿Nos podemos quedar?
- No, no pueden quedarse !!!!.
- ¡¡¡Piedad, piedad!!! ¡Moriremos ahogados si no podemos quedarnos! -
clamaban los náufragos llorando.
- Está bien. Pueden quedarse bajo una condición: Los tres deben internarse
en la selva y traer dos frutas cada uno............. ....
El primero en volver fue el atleta norteamericano. Los indios le
preguntaron:
- ¿Qué tenés ahí?
- Tengo una uva y una cereza.
- Entonces.. para perdonarte la vida te las tienes que introducir en el
culo, y si te reís ... TE MATAMOS !! ...
El gringo se metió la uva y cuando iba por la mitad de la cereza comenzó a
reírse y murió degollado inmediatamente.
Un tiempo después llegó el barrabrava argentino con una naranja y una
manzana.
Tras la misma propuesta de los indios, y con miedo de perder la vida,comenzó
a meterse la manzana con mucho dolor, y después de 20 minutos consiguió
introducirla completamente. Minutos después, y con un dolor insoportable
comenzó a introducirse la naranja y cuando estaba por la mitad y con los
ojos llenos de lágrimas, hizo una mueca y se largó una carcajada, por lo que
lo degollaron de inmediato..
Camino al cielo se encuentran el argentino y el yanqui.
- ¿Como fue lo tuyo? - preguntó el argentino.
- Primero me metí la uva y todo bien, pero cuando estaba por la cereza el
cabito me hizo cosquillas en las hemorroides y no contuve la risa. ¿Y vos?,
pregunta el gringo.
El argentino le cuenta:
- Primero me metí con mucho sacrificio la manzana. Después, con mucho dolor
comencé con la naranja, y cuando casi estaba terminando de meterla lo veo
llegar al pelotudo del gallego con un ananá y una sandía..