EL AMOR
Tener la posibilidad de
anudar verdaderas relaciones amorosas, es algo muy importante, pero
muchas veces difícil de lograr porque se choca a menudo con la
incomprensión de los adultos y la sociedad, que temen los sentimientos
que a ellos los perturban , los desbordan y traen problemas a su manera
de vivir.
La imagen de la pareja y
del amor que nos dan los adultos, muchas veces es muy dramática, con los
abogados y sus procedimientos que reemplazan a Cupido y sus flechazos.
Es esta una de las razones que hace que la adolescencia sea un camino
que va de desilusión en desilusión.
Se aborda la vida adulta
descubriendo que ella es el lugar de todas las contradicciones, cuando
uno pensaba que estaba cargada de sentido, de plenitud, de certeza y de
libertad. En esta confusión uno tiene necesidad de referencias y es aquí
cuando las relaciones fuera de la familia adquieren mayor importancia,
estas pueden aportar tanto lo mejor como lo peor. Razón de más para
desconfiar más que en la infancia de aquellos que nos quieren llenar de
buenos consejos porque no tienen otra cosa que hacer o no soportan estar
solos en sus propias dificultades.
La vida pone a menudo
nuestro ideal de fidelidad a prueba. Cuando dos seres estan hechos el
uno para el otro, la fidelidad tiene un sentido. Pero no hay que
confundir el amor con las experiencias amorosas.
Cuando uno se ha
equivocado de compañero/a o cuando ya no se esta en el amor, imponerse
la fidelidad en nombre de un ideal es la neurosis. El verdadero valor
está en saber como romper esta relación.
¿Cómo reconocer el amor? Los celos son una prueba de
inmadurez y no de amor, muchas de las penas en el amor son a causa del
orgullo. Cuando uno esta realmente enamorado debe sentirse libre de ser
como es, sin restricciones, o temores, si esto no es así es porque la
relación no entra en el orden del amor.
En la relación amorosa hay tácticas de aproximación que
pertenecen al juego y a la creatividad amorosa. Cuando uno no se siente
del todo en confianza, puede si está verdaderamente en una relación de
amor. El amor y la confianza van obligatoriamente juntos. Por eso es muy
importante no ser doble, no decir una cosa cuando en realidad se siente
otra. Muchas veces esto no puede ser posible y por lo tanto se dicen
palabras de amor que no son verdaderas, estas palabras estratégicas
tienden a disimular, o enmascarar algo y terminan con el tiempo matando
la relación.
De todos modos en amor, en amistad, como en todas las
relaciones humanas hay que desconfiar de las palabras estratégicas.
Utilizar el chantaje para atrapar a otro, hacerle creer que
está con alguien más para ponerlo celoso, o hacer pensar que uno es
distinto para formar una relación, son procedimientos contrarios al
amor, de esta forma uno se ama a sí mismo a través del otro, es una
actitud inmadura.
Calentar o excitar a alguien, es hacerle creer que nos gusta
cuando uno sabe muy bien que no lo quiere. Esto de "embalar" a alguien
puede parecer divertido, pero hay que tener en cuenta que esta actitud
puede lastimar al otro. El fin de calentar a alguien es exclusivamente
para sentir satisfacción personal, para ensayar el propio poder. Todo
este jueguito es muy peligroso, la persona que se sintió atraída por
otra se sentirá muy bien hasta que se entere que fue todo una farsa, en
ese momento sentirá bronca y deseos de venganza.
El amor está lleno de trampas, hace falta mucho amor y
paciencia para desarmarlas.
En el amor siempre hay ternura, pero puede haber ternura sin
amor.
En el amor, hay repetición de los valores de amor pasado.
Todos hemos sido marcados en nuestros comienzos por el deseo de
amor-fusión de nuestros padres. Es por eso que el amor-fusión resalta
tan atractivo. Y por eso también uno trata de reproducir una pareja
igual a la de nuestros padres.
Por amor se puede llegar a la debilidad de dejar que otro
haga y diga cosas con las que no estamos de acuerdo, sin decir nada, por
temor a que nos largue. Aunque no hay nada peor en el amor que
convertirse en algo así como gemelos que piensan en todo lo mismo.
El amor se nutre de la
diferencia y de la energía que suscita la comprensión de esa
diferencia, como así también de la estima hacia una persona que no
piensa como uno. Sin embargo esto no es lo mismo que aceptar que el
pensamiento del otro someta al de uno.
Siempre hay que conservar
la propia libertad de pensamiento, jamás renunciar al propio ideal con
el pretexto de que la otra persona quiera vernos diferentes.
La adolescencia es una
época de pasiones. Se confunde a menudo la pasión con el amor, pero en
la pasión no hay ternura. La pasión esta hecha de deseo y posesión,
tanto imaginaria como real. En la pasión no hay respeto, por eso es más
destructiva que constructiva. Aunque de pasión a pasión uno termina por
comprender al amor.
El matrimonio es un lazo
simbólico importante, pero es también un lazo cuyas moralidades varían
mucho según las épocas y las culturas. En ciertas sociedades y épocas,
el matrimonio y el amor eran totalmente disociados el uno del otro, lo
que resulta de un doloroso extremismo.
Lo que cambia son las
leyes que rigen la vida de las parejas, y no los lazos que, unen a un
hombre y una mujer.
El amor verdadero es una
de las fuerzas más poderosas que existen, más fuerte que el tiempo, la
muerte o las leyes. Se lo encuentra idéntico en todos los lugares y
épocas.
El amor es le sentimiento
más importante y valioso que puede descubrir el adolescente. El amor
irrumpe en la vida del adolescente de un modo apasionado y vehemente. El
amor elimina el sentimiento de soledad y trae con sigo un componente
sexual que tiende a la unión física y emocional de los amantes.
Si el amor es
correspondido, el adolescente experimenta felicidad, que transformará
enteramente su comportamiento. En este estado se idealiza el ser amado y
se le examina con escasa objetividad. Con el tiempo, las emociones
retornan a su cause. Aparecen entonces ciertas características del otro
que gustan menos, surgen conflictos, y el ardor del enamoramiento puede
disminuir e incluso desaparecer.
Maduración de las vivencias del enamoramiento:
ETAPA DE LA BAJA ADOLESCENCIA: (PUBERTAD)
Se presenta como experiencia anticipada de goce subjetivo y
éxito social, a través de contactos físicos y psicológicos en un cierto
punto no comprometido.
Uno y otro sexo se complacen con tener un chico o chica a
fin de mostrarlo a los demás.
Es una experiencia inestable, es tolerada y aprobada por los
adultos, quienes la ven con simpatía y nostalgia.
ETAPA DE LA ADOLESCENCIA INTERMEDIA:
La
experiencia del enamoramiento, coqueteo y el aprendizaje en el cortejo,
constituyen modos de probar y probarse, de conocer y conocerse.
En este proceso despuntan los típicos romances de la
estudiantina, las a mistades que obran de modo celestinesco para
favorecer la aproximación de los adolescentes.
ETAPA DE LA ALTA ADOLESCENCIA:
Si sobreviene la vivencia del amor, la experiencia
intermedia del enamoramiento se anula. Si el amor demora en alcanzarse,
el enamoramiento puede ser la alternativa precaria.
La persistencia de esta conducta puede revelar una
particular problemática en el proceso de maduración afectiva.
Maduración de las vivencias del amor:
ETAPA DE LA BAJA ADOLESCENCIA: (pubertad)
No
es experiencia de este período puesto que demanda un nivel de desarrollo
todavía no alcanzado. Sin embargo los grandes amores legendarios o
mitológicos se dieron en esta época. Por ej: Romeo y Julieta.
ETAPA DE LA ADOLESCENCIA MEDIA:
Se
forjan imágenes pre-sentidas e ideales del posible ser amado. La
fantasía se anticipa a la presencia real, esto tiene afinidad con el
pudor, que es un mecanismo de protección para un ser sexuado y
espiritual.
Esta distancia con la realidad corporea puede llevar a amar
a personas apenas conocidas o imaginarias. Podríamos hablar aquí de
proyección sentimental preparadora.
ETAPA DE LA ALTA ADOLESCENCIA:
Proximo al encuentro con la juventud, se produce la fusión de lo ideal
con lo real, la aceptación del amor y el sexo, éste subordinado a aquél.
Es el indicio de un nivel de madurez afectiva. Es en este momento cuando
toma consistencia el proyecto de concretar a través del amor un
verdadero sentido de la existencia.
Es el momento en el cual este sentimiento de amor es
experimentado con más intensidad, con aire de eternidad que permiten la
donación de sí y la realización personal. En esta dimención el amor
trasciende a la muerte.
Riesgo, el resentimiento
originado por un fracaso en la experiencia del amor, lo que conduce al
sujeto a replegarse en el futuro a un nivel de conductas no
comprometidas, en las que se niegan los valores de persona del otro sexo
y se reducen los propios.