Busca Personas o escribi una página aqui !! Busca Personas o escribi una página aqui !! Historia Clínica Historia Clínica Cementerio Virtual Sé columnista de Alfinal.com
Entrá al fascinante mundo de los médicos, conoce como hacen tus controles de Salud

Buscar por Tema

Algunos son ateos sólo cuando hace mal tiempo.
Hay cuatro clases de problemas, los que no tienen solución y no hay que gastar recursos en ellos, los que tienen solución, los que se resuelven solos y podemos arruinarlos tratando deresolverlos nosotros y los que ya están resueltos y no estamos enterados. El éxito está en saber reconocer cada uno de ellos.

Avisar de ésta página a un amigo Enviar página a un amigo        PUBLICAR UN COMENTARIO DE ESTA PAGINA Comentá éste artículo        OPINA Que opina de los INDIGNADOS ?

Artículos sugeridosARTÍCULOS SUGERIDOS.

Juego del Ahorcado
El Juego del ahorcado

Confesate
Confesate y Liberate !!
Pandemia de Gripe Porcin
Nada se Crea, Todo se Transforma
Elecciones 2003 en R. Argentina: Candidatos y Par
Contratos CAPITAL HUMANO
Árabe Sedient
El valor de lo propio
Taketa
gelardi ministro interior fernandez
Cultura y decadencia Social
insuficiencia cardiaca

Vaginismo

(obstrucción a la penetración vaginal)

 

 

 

Es una disfunción sexual femenina que se manifiesta como una obstrucción en el momento de la penetración vaginal, lo que vulgarmente se llama vagina estrecha. A veces la penetración es posible en forma parcial pero la mujer acusa dolores importantes. 

En los casos habituales no hay deficiencia de lubricación que sea la causa del impedimento, tampoco frigidez. 

Algunas mujeres manifiestan la obstrucción incluso cuando van al ginecólogo y deben ser examinadas mediante tacto o introduccion de un espéculo.

Si el dolor es tolerado por la mujer, es posible que al aumentar la excitación mejora, sin embargo el dolor inicial persiste aun luego de realizado el acto sexual.

La causa es una contracción espasmódica e involuntaria de los músculos de la vagina.

 

vaginismo

Debido a que no es consciente, la mujer no puede evitarlo pensando ni dejando de pensar en el problema. El trastorno por ahora se cree es psicologico y está relacionado con una conducta fóbica. Esto puede tener raices infantiles (abusos, experiencias traumáticas, etc.).

Cuando el vaginismo en una mujer casada se asocia a una disfuncion sexual masculina, se está frente ante un matrimonio no consumado.

El tratamiento está en manos del sexólogo y su equipo de psicoterapeutas.

Cuando el vaginismo no sólo afecta tu vida sexual y de pareja, sino que también te crea problemas de personalidad

 

Testimonio
Yo soy una de ellas, una de esas muchas mujeres en el mundo que tuvo “pánico” a la penetración: ¿qué será?, ¿qué me pasa? ¿a quién le cuento?... Esta es mi historia:

Conscientemente yo no le tenía miedo a nada, no me dolía nada, pero simplemente era como si no tuviera una entrada vaginal o cómo si esa entrada estuviera bloqueada por un muro, un muro fuerte y sólido, una fortaleza vigilada por dos dragones, uno a cada lado…

¿Con que doctor voy? ¿Qué le voy a decir?. Seguramente soy la única en el planeta con esto! que vergüenza…, fueron preguntas y pensamientos que pasaban por mi mente durante los primeros cuatro años de mi matrimonio, esperando que “la fortaleza” se abriera y permitiera el paso un día de estos… esperando un milagro…

La presión social también fue fuerte: ¿y para cuándo tendrán un bebé? ¿Qué esperan?... ¿Que no saben como se hacen los niños??? ¿Cuál es el problema?.. Yo misma no sabía como se llamaba el problema!, no tenía idea de que era lo que me estaba pasando!

Después de los cuatro años de preguntas sin respuesta decidí dar un paso e ir con el médico…ese médico hizo algo bueno: me dio un nombre, tiene nombre! me dijo –lo que tienes se llama Vaginismo-, pero también hizo algo muy malo, me llenó de miedo diciéndome que me tenía que operar y me hizo sentir horrible cuando me dijo:- tienes suerte que tu marido aún sigue contigo-.

 

Fue tal el miedo que infundió en mí que regresé a mi casa inundada en un mar de lágrimas, sin poder contarle a nadie lo que me sucedía y le dije a mi esposo: no estoy dispuesta a operarme, prefiero quedarme así toda mi vida, no me voy a operar!, como siempre, el me apoyó y me dijo que como fuera siempre estaría a mi lado y entonces bloqueé mi mente, me olvidé del problema, pretendí que no estaba ahí y seguí adelante con mi vida como si no me estuviera afectando, haciéndome fuerte a los insensibles comentarios de la gente, y encerré en una concha esa parte susceptible de mí…me inventé otra personalidad a la que escapaba para mi confort, otra personalidad que era yo misma pero soltera, sin problemas por no tener relaciones sexuales, ni hijos…cuando el dolor emocional era mucho…me convertía en ella en mi mente y así es como pude seguir, fueron otros cuatro años que me despertaba a media noche en medio de pesadillas, pensando en cómo sería el dolor de esa operación? pensando en que si no había otra solución talvez era el camino que iba a tener que tomar y preguntándome ¿qué pasaría si a final de cuentas no funciona?

Me despertaba, lloraba mucho, rezaba y le pedía a Dios la fuerza y le pedía que me pusiera la solución correcta frente a mí…cuando el dolor emocional de nuevo era mucho, escapaba a mi otro yo, en donde era soltera y no importaba lo que me estaba pasando, siendo soltera no importaba si tenía o no hijos, si tenía o no relaciones sexuales …

Y así pasó el tiempo, ya tenía 8 años y medio de casada cuando un día por fin hice una cita de nuevo con el médico. Este otro doctor me dijo que todo estaba en mi cabeza, que buscara ayuda psicológica o de un sexólogo y me dijo que la cirugía no era necesaria! me dio todo el ánimo del mundo y me animó a tomar el toro por los cuernos hasta encontrarle salida al problema…

A partir de ese día empecé a buscar ayuda, mi esposo me dijo: "estoy seguro de que no somos los únicos en el mundo en esta situación" y decidimos que lo queríamos resolver y encontrar la solución, pero fue difícil para nosotros encontrarla, busqué y busqué información útil y nada…yo sola no podía, mi miedo era demasiado grande y fuerte, yo sola no podía contra él, los últimos tres años que tuve vaginismo fueron de búsqueda constante….

Finalmente un día encontré la esperanza: en ese momento era esperanza, encontré el sitio web de una clínica privada, después de pedir información, decidí atender a este tratamiento-programa, que para mi suerte estaba creado para mujeres de fuera…

Decidimos tomar el riesgo: ¿qué podemos perder? -nos preguntamos- nada!... En cambio las esperanzas eran grandes!

Finalmente se llegó el día y allá vamos! El miedo era enorme, que angustia! ¿Qué me irán a hacer?, me preguntaba.

Y la primera cita se llegó y conocimos a las queridísimas doctoras D y R primero charlamos sobre nuestra historia, escucharon con interés la poca información que les dimos…la poca que mi interior dejó compartir ese primer día…ah pero como lloré, es difícil enfrentarte con esas cosas que traes ahí sepultadas en tu interior y que no quieres sacar!.

Lo que recuerdo claro y vivo en mi mente es la primera sesión de terapia física que tuve -que fue exactamente el segundo día del programa- ahí estaba yo, acostada en esa mesa, desnuda de la cintura hacia abajo, cubierta con esa manta de papel, con las piernas abiertas y TEMBLANDO de miedo, pero ahí estaba, sentada a un lado mío la dulcísima Dra. Ross, tomándome la mano y hablando conmigo, mientras la estrictísima Dra. Ditza comenzó a mostrarme mi cuerpo con un espejo justo frente a mis genitales! Yo no quería ver nada!, no podía!, mis piernas y brazos se empezaron a sentir “dormidos”, no podía controlar el temblor de mis piernas y llegó el punto en que no pude mas y me solté en llanto como una niña de 4 años…

D seguía mostrándome mi anatomía, sin dejarse vencer por mis demonios, el punto máximo de mi miedo llegó en el momento que D dijo: esta es tu entrada vaginal, ahí no me acuerdo de imágenes, mi mente se estaba poniendo en blanco, veía como televisión descompuesta, la ansiedad estaba apoderándose totalmente de mí, no paraba de llorar y no podía controlar el temblor de mis piernas, R nunca soltó mi mano y de apoyarme en ese momento de dificultad emocional, de pronto sin darme cuenta D tenía su dedo índice totalmente dentro de mi vagina y me repetía constantemente: “no es dolor lo que sientes, solamente es una sensación diferente”…sacó e introdujo su dedo varias veces y luego me pidió que lo hiciera yo misma, de pronto tenía mi propio dedo entero dentro de mi vagina, fue una sensación indescriptible….esa sesión fue la mas difícil y la mas importante para mí, y lo logré, lo hice muy bien.

El resto del programa fue bastante retador…pero emocionante los pasos agigantados a los que iba avanzando, de pronto, me estanqué…mi vagina parecía que no daba para mas pero de nuevo D y R me supieron guiar hacia el éxito.

El viernes de la segunda semana del programa, lo logramos! Después de dos semanas de tratamiento y muchos años de matrimonio, pude sentir a mi esposo dentro de mí y fue TAN FÁCIL! sin dolor, sin tensiones…fue tan sencillo! que no pudimos evitar soltarnos riendo a carcajadas y carcajadas! Después yo pasé al llanto de la emoción, aquello era increíble, increíble, increíble!

Ahora mismo me estoy riendo de acordarme de ese momento! Apenas ahora lo gozo tanto porque mi historia no acaba aquí…mi camino hacia la verdadera cura apenas empezaba! Cosas que ni imaginaba venían saliendo a flote!

El tratamiento de vaginismo estaba por terminarse…Yo no quería dejar a D y R!…fue una experiencia bien bonita, muy personalizada, de mucha mucha atención, una experiencia que me llevó a ser dueña de mi cuerpo, a confiar en él y a disfrutarlo también! yo estaba encantada con ellas de verdad que no me quería ir de ahí…

Cuando llegué a mi casa seguíamos en contacto por teléfono y correo electrónico, estuvieron muy al pendiente de mi primera visita al ginecólogo, por primera vez me hicieron un papanicolaou, a mis treinta y tantos años…ellas me llamaron para felicitarme por ese otro logro…ese examen a quien todo el mundo tiene miedo y por el cual estuve aterrorizada por tantos años, fue la cosa mas sencilla del mundo! Porque D y yo lo practicamos muchas veces durante el tratamiento hasta que salió bien… pero en fin así seguimos en contacto por un par de meses, ellas monitoreando que todo continuara bien…y de pronto, aquella personalidad que les platiqué, a la que yo escapaba por confort cuando el dolor emocional era mucho durante mis años con vaginismo, un día regresó, pero esta vez sin que yo se lo pidiera, y volvió enojada, muy enojada de que la estuviera haciendo a un lado, enojada conmigo y enojada con quienes me ayudaron!…como yo ya no tenía vaginismo, ya no necesitaba esa otra parte!….por fin mi situación real era perfecta!, pues la historia es larga de lo que me sucedió esta vez, para mi suerte Ditza y Ross estaban lo suficientemente cerca de mí para ayudarme a identificar lo que me estaba sucediendo y me guiaron para buscar ayuda emocional local y siguieron al pendiente y estoy segura que ahí siguen, estoy segura que aún cuento con ellas si es necesario…

Ahora que estoy escribiendo todo esto, no puedo creer que me hayan contestado tantos y tantos correos electrónicos –muchos de ellos estúpidos- durante todo un año después de haber terminado el tratamiento por allá.

En fin, fue una linda experiencia, llena de momentos emotivos: primero de miedo, desorientación, tristeza, frustración y finalmente de bonitas emociones, felicidad, confianza y libertad!

Hoy por hoy soy una mujer sin vaginismo, feliz, con fe e ilusión de que lo mejor aún esta por venir, segura de que los conflictos emocionales tienen salida!

El objetivo de compartirles esta historia y el mensaje que yo les quiero dejar es de esperanza: el vaginismo es totalmente tratable! y afortunadamente cada vez hay mas opciones para solucionarlo.

Si actualmente sufres de vaginismo, no dejes pasar tanto tiempo como lo hice yo, no te dejes llevar a situaciones emocionales extremas como me sucedió a mí, busca opciones seguras y date la oportunidad de probarlas!

Finalmente quiero expresar en este rincón del ciber-espacio mi eterna GRATITUD primero que nada a mi adorado esposo, que sin la energía que me inyecta no se que sería de mí: A tu lado mi vida he experimentado lo que es el verdadero amor!

Y al Women’s Therapy Center por su dedicación y compromiso de ayuda con las mujeres que sufren de vaginismo: Gracias Ditza! Gracias Ross!


El vaginismo si se puede superar..

Somos muchas aquéllas que sentimos miedo, no, pánico a introducir algo, lo que sea, por nuestras vaginas..."me va a doler", "me voy a desgarrar", "sangraré" y mil películas más. Cuando estás con toda la voluntad con tu pareja, mentalizada de que si, ahora si, paf, se te cierran las piernas y ahí termina todo. Te sientes pésimo y el todo comprensivo te dice que no importa, que para la otra será.

 

El sentir que todo el resto de las mujeres si lo hace, menos nosotras, puede hacernos pensar que somos los bichos más raros del planeta...pero wrooooooooong...hay mujeres igual que tú, angustiadas, frustradas y con sentimientos de culpa por no "cumplir con su pareja" o que pensando en como lo harán cuando si tenga un novio y tengan que responder como se supone debe ser.

 

Cuando leía en la web testimonios de mujeres con la disfución superada pensaba: que suerte tuvieron, ¿qué habrán hecho?, ¿será milagroso y se me pasa de un día para otro?. Cientos de preguntas y muy pocas respuestas. No me atrevía ir al ginecólogo.¿Para qué? pensaba... si ni quisiera me va a poder examinar?

 

Y aquí va mi historia. Trataré de resumirla. La verdad es que siempre he sido muy perseverante en lo que hago y por eso me aproblemaba el no poder pasar esto que para mí era una prueba. Cuando conocí a mi primer pololo ya estaba crecidita y cruzaba la calle sola :D. Lo tramité muuuuuuuucho antes de decirle que si para pololear, porque era el primero. No sabía muy bien que vendría luego, aunque lo preveía. No me sería fácil tener un contacto sexual con un chico. Como más tarde me diría la sicologa G, tal vez se trataba de una profecía autocumplida.

 

Y sí, pasó como lo supuse, despues de un tiempo cuando ya quise tener relaciones con el no pude. Y lo peor de todo es que si tenia ganas :(. Estuve dos años con el y siempre me ofreció ir al doctor para ver cuál era el problema. Y yo que no, que no. Un día ya aburrido de mi actitud me dijo: lo tuyo es pura maña!! GGGGGGGGGGggggggggggggggr ¡que rabia me dio!.

 

En fin, luego terminamos, pero por otras razones, la relación no iba a ningún lado. Después tuve un par de relaciones cortas, en las que tampoco pude tener penetración, sólo entraba un dedo, no más. Ya me estaba dando por vencida y viendo el peor escenario: moriría virgen y sin que fuera voluntario.

 

Hace poco más de un año comencé una nueva relación con alguien a quien quiero mucho y nuevamente vino la frustración. ¿Que voy a hacer? Pensaba en lo mucho que me gustaría tener una linda relación en todos los planos. Hasta que procesé: Si no quiero que algún especialista me vea, ¿como lo superó?. Fueron tantas las ganas de que esto pasará a la historia que me decidí a ir al ginecólogo.

 

Estaba full nerviosa y aunque mi pareja ofreció acompañarme preferí ir sola. Estando en la consulta le explique todo lo que me pasaba al doc. Hasta le dije que lo mio podía ser alguna malformación congénita. Pamplinas. El doc me reviso y me dijo que si no le cuento el no se hubiera dado cuenta que tenía algún tipo de problema. Estaba todo normal. Ambos quedamos con un signo de interrogación tamaño XL.

 

Me derivó a la amorosa sicológa G, con la que que hablamos de mis temores, me dio ejercicios para entrenar el músculo, a relajarme, el uso de lubricante y una serie de indicaciones según mis aprensiones. Yo quería ir así piano piano, pero como soy acelerada a las pocas semanas intenté con un tampón y jiummm, entró.

 

Seguí con la terapía con los consejos y todo y la semana pasada jiummm, entró, pero lo que no me imaginaba sería tan pronto: el pene de mi pareja. Al principio no le creía que estaba dentro, poco menos quería la foto y cómo fue tan rápido pensé que había sido solamente un poco. Quedé preocupada se si pasó o no, pero esta semana si lo intentamos de nuevo y ya no cabe duda, si lo conseguimos y lo incluyo, porque puso mucho de su parte, cosa que valoro porque no es fácil estar pendientes de cada uno de los movimientos en un momento de tanta intimidad.

 

Estoy demasiado feliz y soprendida. Estuve muchos años postergando algo que tan lindo. Ya comprendí que gran parte del problema está en la mente. Hace un par de meses sentía que mi vagina era estrecha y que no podría alojar a ningún invitado. Ahora la siento grande, como expandida al 100%. Uffff, ¡qué cambio!

 

Sé que actualmente hay mujeres pasando por esta situación difícil y que no ven salida alguna.

 

Sientanse especiales chicas....si para ustedes, como para mí, no ha sido facil el tema de la penetración, es porque tal vez sea algo que de verdad valoramos y no lo vemos como un acto más, sino que debe llegar en el momento preciso.

 

Espero que este espacio sirva para que cuenten sus experiencias, avances y todo lo que este allí guardado y quieran confesar, pero que no creen poder confiar a alguien.

 

Ojalá contemos con el apoyo de especialistas que ayuden a las mujeres que lleguen a este rinconcito del cybermundo.

 

CHECK-- COMENTARIOS DE LECTORES --