Keywords:
Salud, Hospitales, planificación, cadena de significantes, significado.
Como se
expresó en la primer entrega, para
que una Institución logre su objetivo, debe haber planteado sus
significantes adecuadamente. Esto es, debe haber respetado las
necesidades de la población objetivo de la Institución. Entiéndese
por población objetivo a la franja de población hacia la cual van
dirigidos los servicios que presta la Institución.
Para ello
es muy importante que quienes tuvieron la responsabilidad de llevar
adelante la creación de la Institución hayan conocido:
a)
detalladamente los significantes y
b) las
necesidades y demandas de la población objetivo.
A tal fin
elegimos el ejemplo del Hospital, una Institución para el servicio de
la comunidad y donde el análisis de significantes es bastante claro.
Analizaremos
los significantes
del Hospital Regional
Ushuaia (Tierra del Fuego, Argentina) y la forma en que se concatenaron
para otorgarle el
significado actual.
El 14 de
julio de 1987 se inaugura el nuevo edificio del Hospital, cuando la
ciudad de Ushuaia tenía un tercio de la población que la que posee en
la actualidad. Ushuaia ha experimentado una explosión demográfica
importante, en 1970 la población era de 3000 habitantes y actualmente
se estima en 55 a 60 mil.
Lo primero
que se tiene en cuenta al construir un edificio es la magnitud
necesaria proyectada con miras a un futuro mediato.
El
significante demográfico
En una
ciudad donde su demografía (significante demográfico) estaba
caracterizada por una fuerte inmigración, escasa emigración, alta tasa
de natalidad (gran cantidad personas jóvenes) y baja tasa de mortalidad
por el mismo motivo, era previsible suponer con gran certidumbre un
fuerte crecimiento.
Inclusive,
si el crecimiento porcentual fuera plano, ejemplo 12%, no
es lo mismo el 12% de 25.000 habitantes (=3.000) que años más
tarde de 35.000 (=4.200) y así sucesivamente.
Siendo a
su vez el único centro asistencial con complejidad, se lo debía
dimensionar adecuadamente.
Sin
embargo, antes de los diez años de su inauguración, la realidad era ya
inconstrastable y el Hospital Regional Ushuaia se vio envuelto en una
carencia de espacio de tal magnitud que se debieron comenzar a
planificar ampliaciones.
Acá
veremos como el incorrecto análisis de uno de los significantes, el
demográfico, modificó el funcionamiento de los demás significantes
alterando el resultado final.
El 21 de
diciembre de 2000 (14 años después) se produjo la inauguración del
area materno-infantil, que contribuyó a descomprimir la problemática
de la falta de espacio.
Sin
embargo, fue una solución parcial, que de haber sido prevista cuando se
planificó el Hospital, hubiera evitado el trastorno de la falta de
espacio y la problemática de integración que surge de soluciones
'parche'.
El área
materno-infantil es amplia y alejada de la sala de adultos, lo cual es
conveniente debido a que ésta última tiene generalmente mayor
incidencia de infecciones hospitalarias. También sus usuarios son bien
diferentes entre sí.
Así se
ganó en espacio y se disminuyeron riesgos de morbimortalidad. Sin
embargo, significó un alejamiento del quirófano central, lo cual motivó
la alternativa de habilitar un quirófano propio para el sector (el
espacio físico específico existía).
Sin
embargo cada solución que se 'agrega' para terminar con un
problema genera un nuevo problema, debido a que no está inserto
dentro de un plan general.
Al momento
de la inauguración del área materno-infantil, el número de casos quirúrgicos
y la población de la ciudad no justificaban plenamente la realización
de todas las cirugías en él.
Hacer
funcionar un quirófano no es solo el espacio físico y equipamiento,
sino la dotación de personal y las normas de funcionamiento. Y ésto
que parece tan simple no lo es a la hora del funcionamiento real.
Pero por
si hubiera dudas y se justificara plenamente en ése o posteriores
momentos la realización de cirugías en el área materno-infantil por
la cantidad de casos, habría que considerar que allí hay un sólo
quirófano, de todas maneras sería necesario recurrir al quirófano
central en casos de cirugías simultáneas.
Esto nos
lleva a otra conclusión, cuando se planificó éste 'agregado', no se
previó que un sólo quirófano era insuficiente para abastecer la
demanda interna del sector. Cirugías simultáneas pueden plantearse hoy
y seguramente en el futuro habrá más posibilidades de que así ocurra.
Y el 'futuro' a que estamos haciendo mención es tan sólo dos o pocos años
más.
De modo
que se preve un nuevo 'agregado' que sería uno o dos quirófanos
más el correspondiente espacio de circulación.
Es difícil
en estas notas plantear extensamente la problemática, pero se estima
que a fines de entender lo que es un significante y la importancia que
tiene el tratamiento del mismo, el material expuesto es suficiente si se
lo entiende con sentido común.
El
problema derivado de la falta de espacio no afectó sólo al área
materno-infantil, veamos:
1. Guardia
de emergencias: capacidad deficitaria ya a los cinco años de su
inauguración. Además estaba emplazada en un lugar de acceso
dificultoso. No contaba hasta fines de 2000 con sala de internación
transitoria, luego se dotó de dos camas a tal efecto.
2. Consultorios:
Escasez de consultorios para cantidad de prestadores disponibles.
3. Archivo,
espacio absolutamente insuficiente, así como también para todas
las áreas administrativas. Esto genera trastornos de disponibilidad de
Historias Clínicas, extravíos, maltrato de las mismas.
4. Depósito
no dimensionado para el crecimiento demográfico. El depósito tiene que
preveer la distancia de los proveedores habituales del Hospital,
habitualmente a 3000 km. Estas distancias implican contar con stocks
mayores debido a las demoras por la distancia geográfica de los
proveedores.
5. Servicio
de Anatomía Patológica, reducido en dimensiones y expuesto a
vapores para quienes trabajan en él. Si bien la problemática se abordó
dándole una solución, la misma ya no un agregado, sino un verdadero
'parche'. También la morgue resultó de escasa capacidad.
6. Farmacia:
al igual que el depósito, sufrió las mismas consecuencias.
7. Hemodiálisis:
de incorporación al Hospital a la mitad de su historia actual,
actualmente ya ha requerido ampliación.
8. Terapia
Intensiva Infantil, también de reciente incorporación como tal,
debió ampliar su espacio a fines de 2000 por el incremento de casuística,
la cual seguramente aumentará en los próximos años.
9. Unidad
de Cuidados intensivos neonatal: Al igual que Hemodiálisis, en poco
tiempo debió ser ampliada trasladándose a un sector a tal efecto del
área materno-infantil.
10. Depósito
de equipos fuera de uso (pero útiles) por disponer de otros equipos de
tecnología más avanzada. De este modo no se pueden resguardar
adecuadamente equipos que en algún momento (emergencias, catastrofes,
etc.) pueden volver a ser útiles. O incluso preservarlos para su venta
a otros Hospitales del país que no cuenten con los mismos.
Si bien
TODOS los sectores han sufrido y sufren falta de espacio, los
antemencionados son los más sobresalientes, pero cualquiera de los no
mencionados tiene también similar problemática.
Hasta aquí,
se ha expuesto parcialmente la problemática derivada del significante
demográfico y cómo por sí solo distorsionó severamente el
funcionamiento.
También
se puede concluir que si bien se cometió un error de planificación en
la construcción del Hospital, los mismos errores se cometieron en
las ampliaciones o incorporaciones de nuevos servicios.
Si al
planificar el Hospital que fuera inaugurado en el año 1987 se conocía
relativamente poco acerca de la explosión demográfica que vendría, no
debió haber sido así con las ampliaciones e incorporaciones sucesivas.
Un primer
error en el análisis del significante no debería ocurrir, pero
ciertamente no debe repetirse el mismo error cuando se dispone de tiempo
para evitarlo.
Quien
es conocedor de la etología
(estudio de las conductas de los seres vivos en relación con el medio
ambiente) sabrá que no sólo es aplicable al mundo animal sino que en
buena medida lo es sobre los seres humanos.
Hace
muchos años, el jefe de guardia del Hospital Aeronáutico donde hice mi
residencia médica, tenía por hobby la canaricultura. Un
buen día nos invitó a mi familia y a mí a pasar el día en su casa.
Allí
conocimos el espacio donde tenía una gran cantidad de jaulas con
canarios de diversas características, colores y cantos. Además me
ilustró del valor comercial de los mismos y de la importancia de ganar
concursos.
Le pregunté porqué si le resultaba lucrativo la cría de canarios en
escala, no había colocado más jaulas ya que disponía de espacio. A lo
que me contestó que ya lo hizo en una oportunidad, habiendo entonces
incrementado la cantidad de canarios en un 30 %.
Continuó diciendo que posterior a ello, el plantel sufrió una
mortandad de una magnitud no presente hasta el momento y no debida a
epidemia o plaga de ninguna naturaleza.
Intrigado, le pregunté si supo cual fue la causa contestándome que los
canarios cuando conviven en un mismo ambiente tienen un requerimiento de
espacio de una determinada cantidad de centímetros cúbicos y
cuando los canarios no cuentan con ese requrimiento, mueren hasta que se
restituye el equilibrio.
Efectivamente, murió una cantidad equivalente al 30%, luego de lo cual
la mortandad cesó para situarse en los porcentajes habituales para el
plantel.
Naturalmente que quien lea esta historia, podrá asociarla con las
problemáticas que pudo haber visto en casas donde conviven más
individuos de lo recomendable, y ya no estamos hablando de canarios.
Pues bien, en el Hospital Regional de Ushuaia, esa problemática ocurre.
Quienes lo conocieron hace varios años y lo ven ahora, podrán notar
que ha habido una importante reducción de espacios interiores.
Muchos
pasillos han sido tabicados para crear oficinas administrativas
necesarias para el funcionamiento, pero a costa de crear espacios
precarios, hacinamiento y dificultades de integración debido a que las
oficinas que se relacionan entre sí muchas veces quedan distantes.
El
significante demográfico, es un conjunto (refiriéndonos
a teoría de conjuntos) que tiene intersección con otro, el de las
condiciones laborales y que si bien es objeto de otra nota, hay un punto
que vale la pena ser citado en ésta.
Los
consultorios del Hospital, no tienen ventanas. Ninguno de los
consultorios de las Tiras 4 y 6 donde se atiende al público las posee.
Ushuaia es
una ciudad que en la época de otoño - invierno las horas de sol son
bastante escasas por su situación geográfica, por lo que la falta
de ventanas acentúa la privación de la luminosidad a quienes allí
trabajan.
Hay
abundantes estudios acerca de sindromes depresivos en paises nórdicos
(Escandinavos) con similar problemática y no me refiero a la ausencia
de ventanas sino a la reducción de horas con luminosidad solar.
Concretamente se ha detectado que se produce una alteración de
neurotransmisores cerebrales.
Cualquier
agente del Hospital que entra a trabajar a las ocho de la mañana en
invierno, lo hace sin luz solar, y cuando sale de trabajar a las 16hs.
(actualmente 14hs por una reducción horaria) lo hace con escasas horas
de luminosidad ya en declinación.
A la
disminución de espacio y falta de luminosidad natural se las incluirá
en una categoría específica, denominada significante medioambiental ya
que también permite incluir otras problemáticas que en adelante se
citarán.
Leandro
Loiácono, octubre de 2001.-