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El retiro social en la infancia La escala ADBB o ABBA |
Retiro social en la infancia
Está bien documentado que los niños, desde muy pocas horas de vida demuestran habilidades sociales de interactuar con los adultos. Desde unos muy pocos meses, el comportamiento social puede ser observado en una variedad de vías incluidas la vocalización, contacto visual con el observador, imitación de gestos, expresiones faciales y respuestas hacia el adulto que lo estimula o se encuentra cercano a él.
Usando expresiones faciales y vocalizaciones como indicadores de los estados de sentimientos, muchos niños muestran tres emociones hacia los dos meses de edad (interés, estar contento y distress) y ocho emociones hacia los siete meses de edad (alegría, estar contento, miedo, disgusto, sorpresa, interés, distress y amargura).
La sonrisa en respuesta a la voz de una persona ocurre ya
hacia las ocho semanas de vida, mientras la ansiedad hacia los extraños es
generalmente evidente alrededor de los nueve meses de edad.
al ansiedad, cuando permanece por la presencia de un extraño generalmente
produce un proceder activo tal como protestas vocales y retorcimiento en
espera de encontrar algún familiar.
El retiro social es un
proceder que puede evidenciarse desde los dos meses de edad indicando
carencia positiva de sonrisa o contacto visual o bien carencia de
elementos negativos como las protestas vocales. Estos procederes son mas
similares a un estado de solicitud de ayuda y los familaires deben estar
alerta a esta posibilidad que los niños muestran.
Tal baja en la actividad social del niño puede deberse a varios factores, entre ellos los orgánicos y los funcionales (Guedeney & Fermanian, 2001).
En el 70% de los niños prosperan los trastornos no orgánicos, siendo considerables los sobreestímulos emocionales o sociales.
Powell y Low (1983) encontraron que tales niños tienen un pobre contacto visual, vocalización disminuida y carencia de respuesta hacia la presencia de los adultos.
Tronick y Weinberg (1997) han examinado cómo la depresión materna, que puede dar lugar a una intrusión o bien retirarse el estilo de crianza de los hijos, también pueden afectar el comportamiento social del niño.
Tales niños tienen menos contacto visual y mas comportamientos auto confortantes (gestos de autoestimulación)
Esta conexión entre el modo depresivo en el carácter (de las madres usualmente) y el retiro de laconducta en el niño o deterioro en la interacción madre hijo, ha sido encontrado en un gran numero de estudios.
El notar que tal retirada del comportamiento infantil es algo que se ha encontrado que se asocia con disminución de la actividad EEG frontal, que está presente cuando el niño está en interacción con su madre y también cuando interactúan con otros adultos (Dawson et al., 1999).
Esto sugeriría que ahi es donde se lleva a cabo el efecto arrastre que el niño expuesto a prolongados periodos de interacción con baja estimulación se ha vuelto depresivo y continuará exhibiendo retiro social en sus hábitos aun cuando alguien más interactúe en forma positiva con él.
El sistema
clasificatorio de diagnóstico para niños y niños pequeños DC: 0-3 (Zero to
Three, 1994), ha reconocido la importancia del deterioro afectivo en niños
inlcuyendo la categoria de Depresión en la infancia y en la temprana
infancia.
Field (1995) dice que los niños quienes interactúan con madres
depresivas, particularmente madres crónicamente depresivas tienen un
riesgo de problemas sociales interactivos ulteriores.
Es importante notar que la depresión en el postparto no necesariamente significa que la interacción madre niño será deteriorada, no debería presuponerse que todos los deterioros en la interacción llevarán necesariamente a un proceder de retiro social por parte de los niños.
Indudablemente, habrá buffers (amortiguadores) para tales afectos, tales como el rol de los padres y otros cuidadores y posiblemente el temperamento de cada niño.
Teniendo en cuenta estas salvedades, hay una
creciente conciencia de que la evaluación de un niño de comportamiento
social es importante. Si bien una disminución en el comportamiento social
en el niño puede no ser necesariamente un indicador de patología, debe
alertar al médico clínico para llevar a cabo una nueva evaluación de ambos
el niño y el medio ambiente en que éste se desenvuelve.
En algunos casos puede revelar que la madre está experimentando
dificultades psicosociales (como la depresión postnatal o de fianzas
dificultades) que pueden haber sido renuentes a revelar.
Mientras las mediciones del temperamento infantil puede tener alguna superposición con su proceder social, es importante darse cuenta que estos dos constructos o construcciones van por separado.
Temperamento se refiere a la medida del niño y el estilo de respuesta a
diversos internos y estímulos externos (por ejemplo, el ruido, el calor,
así como estímulos sociales), mientras que el comportamiento social en la
infancia se refiere al grado y el estilo de respuesta sólo a estímulos
sociales.
Así, mientras un bebé puede dentro de las medidas de temperamento ser
considerado "tímido" o "lento para interactuar con los demás», él podrá
seguir siendo sensible a los adultos. Un niño socialmente retirado
carecerá de muchas de las características de receptividad hacia los demás
".
Muchos estudios que han investigado el proceder infantil han sido hechos dentro de una experiencia de interacción directa entre el niño y su madre. Estos experimentos algunas veces han requerido el uso de aparatos especiales como sillas y espejos colocados en una mesa mientras la madre y el niño son filmados. Asesores entrenados luego ven estas interacciones y evalúan posibles conductas anómalas.
Un abordaje diferente ha sido tomado por Rossen, Loeb y Jura en 1980, quienes describieron una evaluacion de la medida que puede ser usada dentro un estudio clínico, investigando el proceder social de los niños hacia un extraño por parte de un pediatra o enfermera.
Ellos usaron una
interaccion semiestructurada, consistente en examinar el acercamiento del
niño mostrándole un juguete, alzándolo en brazos, abrazándolo y
colocándolo abajo nuevamente.
El proceder social general durante esta interacción es luego marcado en
una escala de siete puntos desde 1=extremadamente negativo, con un franco
retiro social y tendencia a la autoestimulación hasta 7= extremadamente
positivo, risueño y mostrando gran interés.
Una ventaja de la evaluación del proceder social de los niños con un extaño mas que con un pariente conocido es que este no pone al pariente bajo ninguna presion de percepción.
Con un estudio clínico así en un hospital o en la evaluación clínica en la primera infancia se le pregunta a los familiares: juega con el niño ? y se obtiene un indudable sentimiento de ansiedad y posible desagrado a la visita de tales centros si ellos sienten que su competencia está siendo evaluada.
La escala ADBB (hacer
el test)
Esta escala francesa consiste en ocho ítems relacionados con el proceder
infantil y es usada durante la rutina de examen clínico del niño.
Requiere del compromiso del clínico pediatra con el niño en el proceder social realizando acciones como hablándole, tocándolo, sonreirle, las cuales son prácticamente normales durante tales exámenes.
El pediatra mantiene en su mente los ocho items mientras conduce la rutina de evaluación física y luego destina dos minutos a completar la escala en papel o computadora.
Recientemente, altos escores en el ADBB han sido mostrados asociados con menos procedimientos interactivos óptimos por ambos la madre y el niño en un estudio Finés sobre 127 niños y en otro Israelí sobre 97 casos..
Fuente https://adbb.net/gb-echelle.html